lunes 4 de agosto de 2008
Conquistame, soy virgen
Virgen
Era virgen de mente y cuerpo cuando le conoci. Se me hacia raro, en este mundo en el que me metieron mis padres que todo el mundo encontrara novio, noviete, lio cualquier noche antes de los 15. Pero a mi el amor no me encontro hasta más tarde
LLamo a mi puerta con 19 años, habiendo sido, si, una chica perfecta para mi familia, para la sociedad no lo era.
Estudiosa, puntual, honesta, justa... las chicas de mi clase no eran tan buenas chicas... y estaban, de lejos, más buenas.
20 kilos de más, llevan a una chica a no tener posibilidades con los tios buenos que conoce... y con los que conoce menos Sexo aún, por lo que tu eleccion ese dia me sorprendio gratamente.
Era un bar, a altas horas de la mañana. Y nunca habia salido hasta tan tarde... no se si fui tu unica opción, pero tus besos, Amor, abrieron mi ser al mundo
Te presentaste con el nombre de mi abuelo, contandome cosas que me hicieron reir... y en la calle me apoyaste en la pared para besarme
No se si fueron correctas mis palabras, ni si debi seguirte hasta donde dormias aquella noche... pero me salvaste de quedarme perdida a los 16 años sin experiencia... te fuiste y no volvi a verte así, con esa forma... aunque ya anidabas en mi corazón
Volviste a mi, amor, de nuevo, con otra forma, pero el mismo nombre, el nombre de mi abuelo.
Te presentaste de improviso, y la primera vez que te vi pense que eras mi amor platonico de turno, pero me equivoque
Te vi desaliñado, despistado, con un aire de niño en los ojos
Rubio, alto, enorme... mi sobrepeso no sera problema para tus biceps...
Tienes para elegir esta noche, pero me eliges a mi
Yo ya te queria antes de conocerte
y has vencido todas las dificultades que te he impuesto.
Amor, me has liberado de mi verguenza
de mis complejos
de mi mente
y de mis limitaciones
te ofrezco mi cuerpo
aunque tambien mi alma esta a tu disposición
y tu, Amor, me respondes del mismo modo
No es necesario palabras para hablar, cuando me dices, ven a verme esta tarde
Me adentro en tu habitación,
no me desvisto
pues se que te gusta desnudarme... te da más misterio, ´
te levantas a buscarme, y tus manos se meten por debajo del top para tocarme la cintura... estamos sincronizados a un ritmo que no sabemos
las piernas, las entrepiernas, los pechos se unen en un abrazo. Nos acoplamos como un yin yang, tu cabeza en mi cuello, mi cabeza en tu hombro, y tu olor se mete en mi nariz recordandome que eres real
Busco tu boca para darte mi primer regalo, un beso de bocados cortos, primero solo rozando tu piel, luego atrapando suavemente tu lavio superior entre los mios. tu boca me atrapa...nos besamos como si tuvieramos todo el tiempo del mundo y todo el mundo hiciera lo mismo que nosotros... no hay ruido de coches, no hay otros habitantes en la casa, solo tu y yo
me quitas el top, aunque no esperabas encontrar este dia lenceria, el sujetador de encaje blanco parece que me queda mejor d elo normal
Los pechos, más grandes que la media, se enseñan en su mejor magnitud y no puedes esperar para besarlos
los pezones se endurecen rapidamente, casi no te bastan las manos para tanta curva...
yo aun casi vestida, y te desnudo completamente
no es ni grande ni pequeña, pero ya hemos comprobado muchas veces que es mi talla.
te toco un poco en tu sexo, pero ya se que no es lo que mas te gusta... me quito la falda, y acerco mi entrepierna, aun cubierta, a tu entrepierna, y te hago sentir mi hendidura por sobre la ropa... se pone más dura... los abrazos son completas caricias, no importa más para llenarnos, no hay actos de sumision, ni de dominación, tampoco fantasias irreales, ni situaciones imposibles... una pareja, en una habitacion, amandose más que nunca
me quieres en tu cama, y no me niego a ello
los besos van y vienen mientras completas la ruta de mi cuerpo con tus manos...tu lengua me roza el interior d emi boca, lame mis mejillas, y se aposenta en mi cuello para succionar hasta el chupon... y eso si es demasiado ya
entra por favor, entra en mi
tiene la punta humeda, pero no me importa
ya hemos hablado de los hijos...
la frotas levemente hacia arriba, para hacerte desear más y tengo que dar yo el golpe de cadera para que te alojes en mi
El suspiro es conjunto, y el calor indescriptible...
tu barba me araña la mejilla, pero no importa
no se que hacer con los brazos.. . y termino por levantarlos y encontrarme con tus manos alla arriba...
continuamos haciendo el amor con las manos enlazadas, mirandonos a los ojos, sabiendo que si no existiera nadie más en el mundo nos daria igual
cuando me miras así siento que me fundo, necesito besarte, darte más... mis pezones rozan tu pecho una y otra vez y eso no hace más que excitarme cada vez más
pronto empiezan los fuegos artificiales
la mente se vacia, la consistencia del aire cambia. la luz se aclara y las explosiones se reproducen, primero en el sexo, luego en el trasero , subiendo, lumbares, espalda, hombros brazos... agarro tus nalgas con mis manos, y tus piernas con mis pienras... hoy no te escapas....
es demasiado... y tu ritmo aumenta, aceleras levemente la marcha, mis fuegos artificiales estan en la cuspide y grito... y tienes que taparme la boca para que no se enteren los vecinos... aguanta aqui , que ahora vengo...
y me siento llena de tu energia, palpitamos juntos... te quiero amor, te quiero...
nos quedamos abrazados, unidos por esas muescas que nos dejo la naturaleza,...y el resto del mundo sigue sin existir.
Imagine mil veces y...
Allí estaba él, sentado con sus amigos tras el maravilloso concierto que habían hecho.
Y allí estaba yo, pagando un hotel que ni en mis mejores momentos me podría volver a permitir, sólo por poder verle cerca, más de cerca.
Observaba cada sonrisa, cada gesto sin poder quitarle la vista de encima. En algún momento él sintió mi mirada...alzó la vista y me miró con el azul increible de sus ojos. Su pelo oscuro y medio rizado, sin un corte específico, esa barba de 3 dias ...le daba un aire más sexy de lo que yo ya estaba acostumbrada a ver... en fotos, escenarios, videos. Un escalofrio de deseo recorrió todo mi cuerpo, y entonces él me sonrió, alzo su copa de vino blanco e hizo un brindis conmigo. Yo sonreí, aquello era un sueño y no queria despertar.
Sus amigos se levantaron, era hora de ir a cenar. Fueron saliendo del lugar, rodeados de fans como yo, deseosos de una foto o un autógrafo, una sonrisa... pero yo estaba inmovil, era incapaz de levantarme y acercarme a él, que se había quedado allí apurando el último trago de su copa. Debía acercarme, para eso había ido pero mi cuerpo no respondia a mi cerebro.
Ows se levantó finalmente y al pasar por mi lado murmuro:
- Esperame, solo cenar y regresamos.- guiño un ojo de mirada dulce.
Y allí me quede yo, más paralizada todavía. ¿Me lo había dicho a mi? Observé con disimulo a mi alrededor, allí ya no quedaba nadie, los que quedaban se habían ido tras él.
¿ Debía subir a cambiarme? No, porque tal vez sólo se estaba riendo de mí, otra fan tonta. Mil dudas acudieron a mi cabeza, me levante y fuí a los servicios. Allí me observe, pelo cobrizo y ondulado, peinado para la ocasión, buen maquillaje, un vestido a la ultima moda con un buen escote, siempre me gusto mi pecho, era hermoso y voluptoso y subida en aquellas sandalias me sentia muy cómoda, femenina, arrebatadoramente femenina. Pero él seguramente no había podido verme bien, tan solo la cara entre la gente.
Por algún extraño motivo me quede allí pensando que tal vez estaba haciendo el mayor ridículo de mi vida... pero no podía irme sin saber que habría pasado.
Pasaron dos largas horas y ya había decidido irme en 5 minutos cuando se abrió la puerta del hall y apareció él. Se masajeo el pelo y entró, en ese instante pense, "tierra tragame". Al verme sonrió ampliamente, y supe que aquellas palabras si eran para mí.
-¿Me dejas invitarte a una copa?- Sexo me preguntó acercándose.
Sonreí feliz, una y mil copas. No queria que se rompiera ese momento.
Tomamos esa copa, hablando como si nos conocieramos de toda la vida.Tras una hora me dijo:
- No pienses mal pero la gente estará a punto de llegar y no me gustaria que nos molestasen, estoy muy agusto contigo.
-Comprendo... ha sido un placer...gracias por la oportunidad que me has dado de conocerte un poquito.
-No, no, no me has entendido, no quiero irme sintí. Podíamos subir a mi cuarto y seguir allí charlando. Palabra- alzo su mano a modo de promesa.
- Pero...- a esas alturas yo era ya la mujer más feliz del mundo y ahora iba a subir con él.- Claro que si, pero que sepas que no es algo que yo haga normalmente.
Fue increible pero lo cierto es que en el ascensor nos quedamos mudos, era la planta 11 y alli estabamos los dos callados pero mirándonos intensamente. Yo notaba que el pulso se me aceleraba cada vez más, me notaba como sofocada, casi me faltaba aire.
-Eres muy bonita- dijo él cuando las puertas se abrieron- Increiblemente bonita.
Acarició mi espalda al dejarme salir, fue como si un rayo me atravesara entera, note que de repente estaba mojada, muuuy mojada.
Su habitación era amplia con un mini saloncito, nada que ver con la mia standard.
Pidió que subieran un buen vino espumoso.
-Ponte cómoda, quitate las sandalias, descalza te veras igual de sexy.
Subieron el vino y me sirvió en una copa, él mismo decidio quitarme las sandalias, el tacto de sus manos casi me hacían gemir de placer, notaba como se me endurecían los pezones poco a poco, él me acarició una pierna:
- No puedo faltar a mi palabra...
- Si, si que puedes porque yo no recuerdo que la dieras- dije casi gimiendo desesperada.
Subió casi con mimo por mi pierna acariciándola, bajo mi vestido, yo pensaba que iba a tener un orgasmo allí sin necesidad de nada más, tenía que tranquilizarme. Había soñado mil veces con un momento asi pero aquello superaba con creces mi imaginación.
Al llegar a mis braguitas sólo introdujo un dedo:
-hummmm, estás muy mojadita, me encanta- decía al tiempo que rozaba mi floreciente clítoris, con cuidado me quito las braguitas y me subió el vestido, comenzo a lamerme el coñito, subcionando de vez en cuando el clitoris mientras yo a estas alturas jodeaba como una perra.
Se levanto, para quitarse la camisa negra ajustada dejando ver su cuerpo perfectamente definido, era perfecto.
Me arrodille para quitarle yo misma el pantalon, junto con el boxer. Allí estaba mi más ansiado tesoro, hermosa, latiente y grande. Una verga erguida y orgullosa, que mamé con maestria poniendola más, y mas gorda. Me deseaba, ¡¡él me deseaba!!
No pudimos aguantar más, me cogio en volandas y yo abrace su cuerpo con mis piernas mientras él me dejaba caer con delicadeza sobre su polla, que entró limpiamente gracias a lo lubricada que yo estaba, gemí al sentirle dentro por primera vez.
Aquello duro unos minutos, hasta que me llevo hasta el cuarto. Me quito de esa postura, sin poder dejar de jadear y me puso sobre la cama en cuatro, allí en esa posición me volvio a lamer el coñito con maestria, yo no pude más y me corrí en su boca.
- Cariño...esto acaba de empezar- me dijo mientras me penetraba desde atras, una y otra vez, embistiendo cada vez más fuerte mientras gemíamos- Dios que ricooo.
La noche fue muuy larga y seguire...otro día.
La chica que conoci en Bariloche
La chica que conocí en Bariloche
Fue en 1992. Estaba de viaje de egresados en Bariloche. Yo ya la tenia vista del micro que nos trajo a la ciudad: Ana. Una espectacular rubia de ojos celestes con una figura de fenomenal. Unas gomas enormes y un culito espectacular. Durante el viaje cruzamos algunas miradas pero no nos acercamos.
Esa noche nos toco ir a bailar a un boliche a una cuadra del hotel donde parábamos. Ya en el camino me acerque a Ana y me presente. Pegamos onda de entrada y no paso mucho esa noche para que termináramos en el reservado.
Nos besábamos como desesperados, nuestras lenguas se entrelazaban, mientras mis manos recorrían su cuerpo. Lleve mis manos a sus nalgas las que acaricie con entusiasmo. Ella rodeó sus brazos sobre mi cuello y me apretaba contra ella. Una de mis manos soltó sus nalgas y se acerco a sus tetas, toque tímidamente uno de sus pechos, para luego apretarlo con mas fuerza.
La calentura iba en aumento y entonces le dije: - Te parece si volvemos al hotel para estar solos -
Ella me contesta: - Adrián yo no cojo - (en mi país coger significa tener sexo)
Entonces le conteste: - Eso no importa, cualquier cosa que hagamos solos, fuera de la vista de todos, va a ser mejor que estar aquí -
Ana no me contesto. Yo me levante y le extendí la mano como invitándola a acompañarme. Ella tomó mi mano y me siguió.
Cuando nos acercábamos a la puerta, me abrazo y acerco sus labios a mis oídos: - Adrián - dijo - ese argumento siempre me sirvió para sacarme a los tipos de encima cuando querían coger, pero me sorprendiste aceptando lo que te propuse -
- Ana - le conteste - no importa lo que hagamos, lo importante es estar a solas un rato -
Ella volvió a quedarse callada y me tomo de la mano. Juntos salimos del boliche. Cuando llegamos al hotel ella pidió su llave. Justos fuimos a su habitación.
Cuando entramos ella coloco un pañuelo atado en el picaporte de la puerta. - Para que mis amigas sepan que hoy la habitación esta ocupada - dijo con una sonrisa.
En ese instante cerro la puerta y comenzamos a besarnos de pie. Nuestras lenguas volvieron a entrelazarse y nos apoyamos contra una pared. Mis manos volvieron a sus nalgas, pero esta vez metí una de ellas por la abertura de su pantalón. Le toque la raya del culo y las nalgas al desnudo. Mientras rozaba mi pija contra su concha. Nos acostamos en una de las camas. Yo me coloque sobre ella y seguía apoyándole la concha con mi pija. Mis manos subieron a sus tetas y metí las manos entre sus ropas tocándole las gomas primero sobre el corpiño y luego colando dedos debajo de él.
Giramos. Ella quedó sobre mí. Refregaba su concha sobre mi pija cada vez más rápido. Yo solté sus gomas y lleve mis manos a su culo el cual apretaba. Ambos estabamos muy calientes. Yo no sabia en que teminaría eso.
De buenas a primeras ella se salió de encima mío y llevo su mano a mi pija. Abrió el cierre y la metió dentro y comenzó a hacerme una paja, mientras me besaba.
- Sacala afuera si queres - le dije.
No termine de decirlo y mi pija ya estaba entre sus manos. Comenzó a pajerme despacito. Pero empezó a acelerar el ritmo. Yo no quería terminar en sus manos, y me le subí nuevamente encima. Ella se dio vuelta. Metí mi mano entre sus piernas y acaricie su concha. Se notaba su humedad sobre el pantalón. Baje el cierre y metí mi mano. Comecé a masajerle la concha, buscando con mis dedos su clítoris, que no tarde en encontrar.
Ella se desabrochó su pantalón y se lo bajo hasta el final de su culo. Yo le corrí la bombacha para abajo y apoye mi pija en la raya de la cola.
- Acabame en la cola - dijo
Yo me baje los pantalones y comencé a apoyarla mas ferozmente en el culo. Corrí su pantalón y también le masajeaba el clítoris, su concha era una sopa de lo mojada que estaba. La pajee muy rápidamente y ella empezó a acabar, con gemidos primeros y después con un pequeño grito.
Yo todavía no había podido terminar y seguía apoyándola. Ella llevó su mano a su culo y tomo mi pija.
- Te ayudo? - pregunto
No espero mi respuesta. Se salió debajo de mí y me hizo recostar boca arriba. Me empezó a pajear más rápido que antes. Yo estaba en la gloria, sentía que en cualquier momento explotaría. Ella sacó sus tetas afuera y empezó a incluirlas en la paja. Refregaba mi pija entre ellas y me pajeaba. Yo no aguante mas y le acabe entre las tetas.
Nos quedamos acostados abrazados un buen rato. Así semidesnudos como estabamos. Ella con sus tetas afuera del corpiño, todas manchadas de mi semen, con su pantalón que le cubría solo las piernas. Su culo estaba afuera, pero su concha tapada por su bombacha. Yo tenia los pantalones en los tobillos, mis calzones corridos dejando mi pija afuera.
En un momento ella recorrió su dedo índice por sus pechos y tomo un poco de mi semen, llevándose el dedo a la boca.
- Nunca lo había probado- dijo
Ambos reímos. Yo la bese nuevamente. Mi pija se empezó a pararse, ella lo noto y la agarro fuertemente.
- No - le dije - ahora te toca a vos -
Deje sus dulces labios y baje a sus tetas. Sus pezones me estaban esperando erguidos. Lamí sus pezones uno a uno lentamente. Mi mano derecha se quedó con ellos y mi boca bajo lentamente por su vientre hasta su bombacha, que escondía su linda conchita.
Tome su ropa interior con mis dientes y la corrí hacia abajo. Ella instintivamente abrió sus piernas. Yo solté sus tetas y me acomode entre ellas y comencé a lamer sus jugos. Lamía su clítoris lentamente. Ella se retorcía y apretaba mi cabeza contra su sexo. Un dedo empezó a colarse entro de su concha.
- Dedo no! - dijo Ana
Mi dedo se mudo un poquito mas abajo y penetro lentamente en su ano. Ella no se quejó. Lamí intensamente su clítoris mientras mi dedo entraba y salía de su culo. Ella gemía cada vez más rápido, y empezó a gritar, acabando dentro de mi boca.
Subí a su boca y la bese intensamente. Ella seguía sufriendo sus espasmos, mientras intentaba devolverme los besos. Cuando se recupero me corrió a un lado. Yo estaba con una erección tremenda. Ella comenzó a besarme en el pecho y bajo por mi vientre hasta llegar a mi pija. Primero la beso y luego le paso la lengua. Con sus labios la tomo de los costados y la recorrió a lo largo. Luego se la metió en la boca y empezó a chuparla. Yo instintivamente la tome de la cabeza, apretándola contra mi sexo. Ella la chupaba muy lentamente. El ritmo comenzó a aumentar me chupaba cada vez más rápido, hasta que no aguante más.
- Te acabo en la boca! - alcance a decirle, pero ella aumentó el ritmo y le llene la boca de leche. Luego nos abrazamos y nos besamos.
Ahora estabamos más desnudos que antes. Le sugerí que nos bañáramos juntos. A ella la idea le gusto. Nos terminamos de desnudar y nos metimos al baño.
Cada uno recorrió el cuerpo del otro con agua y jabón. Yo colocado detrás de ellas apoyaba su culo mientras recorría con mis manos sus tetas y su concha. Ella luego se da vuelta y masajea mi pecho y luego mi pija.
El baño nos calentó bastante nuevamente. Salimos besándonos mientras nos secábamos. Nos tiramos en la cama ella se subió encima de mí y comenzamos a rozar mi pija con su concha como si fuéramos a coger. Pero en un momento saco su concha y empezó a bajar a mi pija para chuparla.
- Traéme tu concha, así nos besamos los dos - le dije
Ella colocó su concha sobre mi boca y acerco su boca a mi pija. Mi lengua comenzó a lamerla, primero en toda su extensión, y luego me centre en el clítoris. Mi dedo volvió a entrar en su ano. Ella sostenía con ambas manos mi pija y la chupaba con desesperación.
Seguimos chupándonos un rato largo, tome su culo y la acerque a mí intensificando mis lamidas. Ella comenzó a gemir con la pija en su boca y empezó a terminar. Como no saco la pija de su boca y con el sonido que hacia al gemir me hizo terminar a mí también en su boca, casi al mismo tiempo que ella terminó en la mía. Ella se desplomó sobre mí. Ambos buscamos nuestras bocas y nos besamos intensamente mezclando nuestros jugos.
En el festival erótico
Hey Rubén tío, ¿que te cuentas? A ver si me mandas emails más a menudo, que son gratis, cabrón. ¿Qué tal te va con tu churri? ¿Al final tira o no tira? Macho, es que lleváis saliendo casi dos meses, y como no te deje ni que le toques las tetas yo me iría buscando otra.
Por aquí más o menos como siempre, todo el día puteados con el mamón del profe de Química, que ya sabes lo pesado que se pone cuando hay que presentarle los trabajos. Bueno, eso cuando voy a clase, porque el Ordóñez y yo nos fumamos la mitad de las clases. No que porque le sigo haciendo caso, si siempre me acaba metiendo en algún lío.
La última ha sido esta mañana, que aunque al final ha salido de puta madre, he pasado un mal rato que no veas. Resulta que el hijo puta hoy no tenía ganas de ir a clase, y me ha acabado liando para que me fuera de pellas con él. Lo típico de todos los viernes, vamos, pero es que encima el tío tenía ganas de ir a no se que festival. Yo no me he enterado muy bien, pero si lo llego a saber no voy, porque menudo marrón hemos pasado.
Es que el festival era uno erótico que hacen todos los años en el Palacio de Exposiciones que está al lado del barrio de mi tía Mariluz, pero me he dado cuenta cuando ya estábamos allí, y claro, por no quedar como un marica, pues le he seguido el rollo. La entrada era para mayores de 18 años, lógicamente, pero como el cabrón se las sabe todas, ha encontrado una puerta que estaba sin vigilar y no nos han visto.
Una vez dentro vale, pero el mal rato que he pasado pensando que nos iba a ver algún segurata y nos iba a tirar para atrás no veas... Eso si, menudos pivones que había, tronco. Si lo llego a saber me llevo la cámara, porque encima tengo el Nokia jodido y con el Alcatel de mi madre pues ni fotos ni hostias.
Ah, y como te cuente lo que nos ha pasado no te lo crees ni de coña, de película porno. A ver, íbamos los dos mirando por todos lados más salidos que el pico de una mesa, pero es que madre mía, había pelis porno puestas en teles de estas panorámicas, pivas medio en bolas repartiendo camisetas, gorras, dvds con tráilers de películas... La polla, vamos.
Pero lo mejor ha sido por la tarde, después de comer. Hemos visto en un papel que había por el suelo que había un espectáculo de no se que, y como ya nos habíamos pateado todos los pabellones, nos hemos ido para allá. No te lo pierdas tronco, resulta que había un tío y una tía allí follando encima del escenario, y toda la peña ahí mirando como lo hacía. El Ordóñez y yo Sexo estábamos flipando, porque es que no me jodas, los dos ahí pimpam, pimpam, hasta que el tío se ha corrido en su cara y todo.
Pero es que luego han salido un par de pivas, dos negras que estaban buenísimas, y se han empezado a despelotar allí y a meterse mano... Yo me he ido a la primera fila, y el otro también, porque macho, tener a dos tías ahí montándoselo delante tuya es la polla.
Supongo que con esto estarás flipando, pero es que todavía no te he contado lo mejor. Después de estar un rato ahí tocándose el coño y morreándose delante nuestra, cogen y nos dicen al Ordóñez y a mí que subamos al escenario. Yo no se como no se han dado cuenta de que no tenemos ni los 16 años, porque ya sabes tu que no aparentamos los 18 ni de coña, pero oye...
Pues eso, que subimos, nos sientan en un par de sillas y se ponen a bailar en bolas alrededor nuestra. Claro, yo estaba todo salido ya de por sí, pero es que encima coge la piva que estaba conmigo, me tumba en el escenario, y se pone a restregarme el coño por la cara. Yo flipando, ¿sabes? Y miro así de reojo y la otra estaba igual, pero el cabrón del Ordóñez ha aprovechado y se ha puesto a chupar lo que ha podido.
Y nada, luego se quita y se me sienta encima de la polla y se pone a restregarse ahí también, yo que la tenía más dura que su puta madre y la tía ahí frotándome el coño por encima. Y yo que me había puesto el chándal ese blanco que tengo de Nike, que es así finito, pues claro, era casi como si estuviera en bolas. Yo estaba que me moría del gusto, y al final me he corrido allí mismo. Te lo cuento porque se que no dices nada, que ya sabes como son estos con las bromitas. Aunque vamos, para mi que al Ordóñez le ha pasado lo mismo, porque en cuanto nos han dicho que nos bajáramos no paraba de colocarse los calzones, como si los tuviera pegados, y encima tenía un manchurrón sospechoso al lado de un bolsillo, así que...
Ah, y encima ha dicho que fuéramos a mear justo después, y se ha cargado el espejo porque no había papel en ningún water, así que seguro que se iba a limpiar los restos de corrida. Yo directamente he dejado los calzones en el servicio, estaban calados y no era plan de ir así por la calle.
Bueno, y luego nos hemos venido a mi casa, y nos hemos hecho una paja juntos (cada uno con la suya, no pienses mal cabrón) , según él para quitarse el calentón de la negra, pero no me lo creo, porque tenía como restos blancos pegados de no haberse limpiado la otra vez... Y encima que ya sabes como es él, que alguna vez que hemos dicho de cascárnosla viendo una porno en casa del Guti siempre dice que no, pues hoy ha sido él el que ha dicho de que nos la hiciéramos.
Pero bueno, ya sabemos como es, y aunque sea un poco fantasma en el fondo es buen chaval. El otro día me quede sin tabaco en el recreo y me dio tres o cuatro pitis para el resto del día, así que fíjate.
Bueno macho, te dejo, que son casi las doce, y como el Ordóñez se ha ido hace un rato yo todavía no he cenado nada. Ah, y contéstame pronto, no me seas capullo, que de aquí a Londres solo hay una hora de diferencia. Y si te acuerdas mándame alguna foto de tu piva, para que se la enseñe a estos a ver que opinan. Venga tío, cuídate, que ya te queda menos de un mes para volver a España.
Locura en el balcón
LOCURA EN EL BALCON
Soy un tipo con suerte, tengo una mujer que no me merezco, porque lo tiene todo. Además de ese gran corazón, su entrega, su dulzura, su belleza, un endiablado cuerpo y lo que me tiene completamente loco: su sensualidad.
Aquel día llegué a casa completamente agotado, sin embargo, se me quitó el cansancio de pronto, como si me hubiera tomado un reconstituyente. Al entrar en el dormitorio, me encontré a Gloria en la terraza, embutida en una fina bata de seda que se mecía contra el viento y nada más bajo ella. A contraluz se mostraba su desnudez, además de su sonrisa y unos ojos que hacían lo demás para que de inmediato tuviese una erección descomunal.
La abracé con fuerza bajo la suave luz de la luna, era imposible resistirse a tanta tentación. El frescor de la brisa veraniega acariciaba su piel. Mis manos traviesas apartaron la tela y dejaron al descubierto sus hombros, sus senos erectos, en aquel balcón que daba a la calle principal de nuestro barrio.
- Julio, por favor, aquí no – protestó ella.
Yo sabía que esa resistencia solo era parte del juego de seducción que me estaba ofreciendo. Estaba tan hermosa, se sentía tan sexy con aquella fina bata.
Llevaba horas pensando en ella, deseando llegar a casa para encontrarme con esa mujer que despertaba todos mis instintos, los más escondidos, los más salvajes. Soy afortunado de tenerla y de que continuamente me sorprenda con detalles de esos que ella sabe concederme como nadie. Es un ángel, que en ese momento se veía divino con la bata a merced del viento.
Desde que nos casamos no he dejado de Sexo tener regalos a cada instante. Le encanta jugar y yo naturalmente le sigo el juego:
- Julio – Volvió a reprocharme como parte de esa travesura de la que ella misma se sabía dueña.
- Eres una putita ¿lo sabías?
- Julio por favor – protestó nuevamente con seriedad en su cara, pero sabiendo que interiormente estaba ardiendo, igual que yo.
Seguí lamiendo y mordiendo su cuello, haciendo caso omiso a sus presuntas quejas. Deslicé mi mano hacía su sexo, que estaba ya totalmente húmedo de excitación.
Lo acaricié y todo su cuerpo se estremeció. Parecía un pajarillo en las manos de un gigante, pero se veía tan hermosa, tan cachonda y tan bella.
- Cielo – me decía ella soltándome la corbata – mejor nos vamos dentro. Aquí en la terraza nos van a ver todos.
Yo sabía que ella solo estaba diciéndome lo que quería, jugar conmigo a ser la esposa fiel, la avergonzada mujercita que se asusta por todo, pero por dentro era otra cosa la que estaba reclamando. Era mi fierecilla indomable pidiendo guerra.
- Princesa, quiero hacértelo aquí, mientras te apoyo contra la baranda – le susurré pícaramente en el oído.
Sé que esa confesión le excitó de forma extrema, pues el escalofrío era perceptible a través de mis dedos sobre su piel. Más aun al ver sus ojos brillantes y en esa sonrisa pícara que me mostró. Desabroché el cinturón de su bata y la deslicé lentamente por sus hombros, hasta que la prenda suavemente fue a parar al suelo.
Su cuerpo moreno al desnudo se mostró glorioso ante la desafiante luna. Su silueta se percibía brillante ante aquella velada cargada de erotismo, y el frescor de esa misma noche quedaba apaciguado con el calor que nos invadía.
- ¿Qué haces cariño? Me has dejado desnuda… - protestaba ella sin mucho afán.
- Bueno, pues seamos los dos – le contesté invitándome a que hiciera lo mismo conmigo.
Gloria miraba a todas partes, intentado adivinar cuantos ojos podrían estar siguiendo nuestra aventurada maniobra en aquella noche clara y tan especial. Pudieran ser miles los que nos divisaran desde abajo, en la calle o en el edificio de enfrente, desde donde cualquiera podría vernos a la perfección.
Mi esposa, se mostraba nerviosa, igual que yo, seguramente eso nos mantenía aun más excitados. Sus dedos, juguetones, abrieron la bragueta de mi pantalón sacando al exterior mi miembro duro que apuntaba a la brillante luna.
Gloria se aferró a él dulcemente y de igual manera comenzó a masajearlo con la dulzura y el arte que solo ella sabe, logrando hacerme ronronear como un gatito. Me gustaba admirarla, mientras ella continuaba con su estimulante labor de acariciar mi sexo que desbordaba todo el placer por cuenta de aquella hábil mano, al tiempo yo contemplaba su desnudez ante el mundo. Mis manos acariciaban sus senos, sus caderas, su culo hasta fundirnos en un largo abrazo y un apasionado beso.
Podría parecer una locura, algo impensable en unas mentes juiciosas, pero a ambos nos apetecía, buscábamos el máximo placer en nuestras caricias. Su cara de delectación era tan hermosa que ninguna mirada indiscreta podría interferir, es más, la demostración de que ella era mía y de nadie más, era lo que más me atraía; mostrar al mundo que nuestros cuerpos se compenetraban de forma única y que así es como mejor nos sentíamos, como dos personas solas en el mundo.
Ella desnuda y yo aun vestido, como muchas veces nos gustaba estar, ella, mi mujercita querida, mi guerrera salvaje, desnuda para mí, el mejor show que jamás pudiera soñar.
Acarició mi cuerpo por encima de la camisa, buscó las solapas de la americana y trató de bajarla por mis hombros. Yo la dejé hacer, ya que sentía mucho calor, pero eso sería lo máximo que le permitiría desnudarme. Me gusta ser perverso en sus juegos y creo que ella disfruta más así, con mi resistencia. Sus manos trataron de deslizarse hasta mi cintura, pero no dejé que lo hiciera, se las cogí con las mías y la llevé hasta la baranda, donde la apoyé pegando mi cuerpo al suyo. Volví a besarle el cuello. Gloria se estremeció; lo noté en su temblor y en sus ojos. Descendí beso a beso hasta sus senos y eché su cuerpo hacía atrás, por lo que tuve que agarrarla por el temor a que cayera al vacío. Cuatro pisos nos separaban del suelo.
Sabía que habíamos perdido el control por completo, pero también que a partir de este momento se dejaría hacer todo cuanto yo quisiera, y aproveché ese instante. Seguí acariciando su sexo, explorando sus labios vaginales, introduciendo mis dedos en su vagina o en su ano, mientras mi boca exploraba la suya o mordía su cuello o bien lamía su hombro desnudo. Mi reina mora aullaba excitada. Como me gusta verla así, completamente cachonda con mis besos y caricias. Decidí darle la vuelta y ponerla de espaldas a mí, de cara a la calle, sabiendo que ya no le importaba que la mirasen, ahora sólo le interesaba sentir placer, sentirme a mí. Sus tetas colgaban desafiantes hacia la calle, ofreciéndolas al mundo.
Pegué mi cuerpo al suyo. Restregué mi sexo erecto contra su culo y ella empujó hacía a mí para sentirme más. Acaricié sus nalgas. Estaba a mil y yo me deshacía con los besos que mi preciosa dama me proporcionaba sin cesar. Mis manos se aferraban a sus senos hinchados. Los amasé, los veneré mientras acercaba mi boca a su nuca y la besaba. Nuestros sexos se rozaban persistentemente, sedientos de placer. Su respiración sonaba entre cortada y jadeante. Podía ver que tenía los ojos cerrados y se mordía el labio inferior, señal inequívoca de que estaba disfrutando como loca.
Quería sentir mi piel contra la redondez de ese culo que se me ofrecía tan goloso, me despojé del pantalón y al chocar contra sus glúteos, piel contra piel, me sentí poderoso, lleno de la energía que ella me transmitía a través de sus poros sudorosos.
Le restregué lascivamente mi miembro contra su culo, mientras ella emitía pequeños jadeos y suspiros.
- ¡Oh, cielo, como me pones! - Musitó.
- Tú me vuelves loco, preciosa – añadí yo.
Los sexos se frotaban sin parar, embadurnándose mutuamente de sus humedades, disfruté del calor que emanaba su rajita, hasta que sin poder resistirlo más, dirigí mi pene hasta la entrada de su vulva y muy suavemente la penetré. Un suspiro escapó de su garganta y me pareció música celestial que me transportaba a un hermoso escenario. La envolví con mi cuerpo, abrazándola muy despacio y al mismo tiempo con movimientos certeros de mi pelvis empecé a moverme dentro y fuera, dentro y fuera, sin dejar que se apartase de la barandilla. En pocos segundos ambos estabamos gimiendo, excitados. La visión de sus tetas bamboleantes hacia el vacío me embriagaban y no podía más que estrujarlas entre mis dedos sin dejar de penetrarla y aprisionarla entre mi cuerpo y la fría barandilla de la terraza.
- ¡Uhm, Julio, siempre consigues hacer conmigo lo que quieres! – Suspiró.
- Eres tú, la que consigue matarme de placer, princesa mía.
Empecé a empujar con fuerza, cada vez estaba más excitado, percibiendo como mi pene se hinchaba dentro de su estrecha vagina. Al sentir que sus músculos lo apretaban entre sus paredes, me sentí en la gloria. Pero me di cuenta de que si no me detenía me correría y necesitaba que ese momento durara aún más, quería que ella disfrutase como nunca. Por eso, ese instante debía ser largo, excitante y tortuoso.
Saqué mi sexo de su cálido refugio y la giré hacia mí, observando los ojos suplicantes de ardor de mi princesa, una cara que era la máxima expresión de placer y gozo. Acaricié su mejilla, la envolví en mis brazos y la llevé hacía la pared que hasta ese momento quedaba tras de mí. La apoyé en ella y tapé su cuerpo desnudo con el mío. Mi sexo quedaba justo entre sus piernas, que las abrió dispuesta a recibirme de nuevo. Sin mayor dilación, me encajé entre ellas y de nuevo la penetré. Sus piernas me atraparon contra ella al cruzarlas por detrás de mi espalda. Sonreía con picardía y esa mirada me volvió loco, así que no pude oponer resistencia por más tiempo. Empecé a empujar de nuevo, apretando mi cuerpo contra el suyo. Sus brazos se aferraban con fuerza a mi cuello y su boca se pegaba a mi oído dejándome oír sus musicales jadeos y dulces gemidos que me provocaban un placer delicioso. Sentí que no podría resistir mucho si ella seguía apretándome de esta manera y su lengua seguía lamiendo mi cuello como lo estaba haciendo. Empujé una y otra vez, y otra, y otra, cada vez con más fuerza, mientras mis manos apresaban sus nalgas apretándolas con fuerza. Mi sexo se hinchaba, lo sentía; como también sentía las convulsiones de su vagina apretándolo. Sabía que se iba a correr, sus gemidos, sus convulsiones, sus rápidos movimientos me lo anunciaban y se iban intensificando poco a poco hasta llegar al punto culminante en que todo su cuerpo explotó entre mis brazos. Mi pene no resistió por más tiempo y el semen comenzó a brotar inundando su delicioso sexo.
Permanecimos un tiempo unidos, recuperándonos de ese placer que no parecía querer abandonar nuestros cuerpos. Miramos hacia la calle y sonriéndonos nos besamos, sabedores de que aquella inusitada travesura era el regalo redondo para nuestras fantasías más desbordantes.
Nos dirigimos a la cama para continuar con ese juego, pero a partir de ahí bastante más sosegado.
Violación en joyería
Violada en una joyería
R: - Si Ana, voy a ir a la fiesta.-
A: -Bueno te estaremos esperando Rita, recuerda que Kevin, el muchacho que te gusta estará ahi.-
R: -ja ja, solo fue un pretexto tuyo para invitarlo ¿verdad?-
A: -bueno, pues si no vienes es porque no quieres.-
R: -vale.-
Rita cerro su celular, estaba en una pequeña joyería buscando un regalo. De improviso le habían avisado que una amiga tenía una fiesta esa tarde. ni siquiera tuvo tiempo de cambiarse, todavía llevaba esas calcetas blancas y el uniforme verde de su colegio. Tenía 17 años y ya era considerada una novia trofeo por sus compañeros. Tenía pelo corto y castaño, unos labios carnosos que provocaban una desesperación por besarla. Sus senos eran medianos y muy bien formados; sus piernas se veian muy sexys y esa minifalda marcaba bastante su redondito culo. No por nada había ganado 2 certamenes de belleza seguidos.
Mientras ella daba vueltas por los mostradores, Daniel, el dueño la observaba desde la caja, estaba embelezado. había tenido muchas mujeres en su vida pero esta jovencita se llevaba el premio, toda una niña sexy. la vigilaba sin que ella se diera cuenta y se la comia con la mirada. En eso, Rita creyó encontrar el regalo adecuado.
R: -Este anillo se vería bien, pero cuesta mucho y no traigo suficiente. Creo que si me lo llevo no se darian cuenta- con una maliciosa pero disimulada mirada observo que el dueño estaba descuidado. saco el anillo de su estuche y se lo metio en la blusa. - Estos dos atractivos te van a ocultar amiguito, contigo no voy a quedar mal en la fiesta.-
Puso la caja en su lugar, para su desgracia el dueño alcanzo a ver todo con un monitor que tenia tras el mostrador. Dios unas cualtas vueltas mas y se dirigio a la caja, dijo que no había encontrado nada de su gusto y que se iba. En eso el dueño la tomo apretandola del brazo.
D: -No creas que no te vi niña, saliste ladrona por lo que veo-
R: (asustada) -¿Señor de qué me esta hablando? yo no he hecho nada-
D: -te vi cuando pusiste ese anillo en tu blusa. ahora vas a ver lo que es bueno, llamaré a la policia para que te lleven.
R: -¡No por favor! si quiere le devuelvo el anillo pero no los llame-
El dueño caminó hacia la puerta y la cerró con llave, luego se llevo a Rita a la parte trasera de la tienda y cogio el telefono para llamar a la policia. Nadie contesto el telefono y Rita penso que se había salvado (que equivocada estaba)
D: -Joder!!! cuando uno los necesita nunca Sexo están. ¿como te llamas niña?
R: (con el rostro sudado por el nerviosismo) -me llamo Rita...-
D: -Bueno Rita, hoy trataste de robarme y eso no lo puedo dejar asi. como la policia no viene creo que podemos llegar a un acuerdo.- Dicho esto se sento junto a rita en el sofá de su oficina y extendio un brazo para tenerla junto a él. Rita se asusto e intento separarse obviamente -Vamos niña dejate que es esto o ir a la carcel.
Sin esperar a más, Daniel se abrió el pantalón y sujeto a Rita acercandola a su vientre. Ella estaba totalmente asustada, el tipo la apretaba con mucha fuerza y la tenia muy cerca de su miembro que cada vez se hacía más grande. No era la primera vez que hacía una mamada, pero hoy era diferente porque la estaban forzando.
D: -vamos, si me la chupas un ratito te dejo ir y olvido lo que pasó.-
R: -¿Me lo promete? tengo un compromiso más tarde y no quiero llegar tarde, tampoco que me lleven presa.-
D: -si, te lo prometo, solo has lo tuyo niña.
Rita se fijó en que el tipo no estaba tan mal, a pesar de su edad aún era buen mozo, asi que se decidió a cumplir sus obscenidades con tal que la dejara ir.
Ella se inclinó sobre ese pene que estaba muy erecto y con liquido preseminal. tomo el pene con su mano derecha y empezó a lamerlo desde la base. sacaba la lengua para lamer y luego le hacía una paja con su mano. comenzo a besarlo y a mojarlo con su lengua, luego le dio un chupete en la punto y se lo metio en la boca.
D: -ohhh si niña, vamos todavía lo puedes hacer mejor.-
Daniel extendio su brazo izquierdo hacia la minifalda de Rita y comenzo a acariciar sus nalgas, eran suaves y sentia esa estrechez cuando metia sus dedos apartando la pequeña tanga de la joven. Su mano acariciaba en circulo que estremecian el cuerpo de Rita y con la otra mano tocaba la cabeza de la joven y la tenia contra su miembro.
Rita ahora succionaba y envolvia el falo de Daniel con su lengua, chupaba de arriba a abajo y sentia la excitación por lo que hacian en su culito. sentia su espalda temblar de morbo por como le metian los dedos, hasta adentro y masajeando las paredes de su, hasta ese momento, virgen ano. Entonces sintio que el tipo la sujeto con fuerza de su cabeza que su pene explotaba de placer, llenandola de semen por toda la boca y la cara.
R: -puaj!!!!!-
D: -ufffffff... que rico lo hiciste niña, una buena mamada.
R: (estornudando por el semen que tenia en la garganta) - coff, coff... tonto, yo no me trago eso. eres un cochino.
Mientras rita estornudaba se callo del sofá dejando a la vista su culito. Daniel se exito con lo que veia, se abalanzó sobre la joven y la recosto contra el suelo. comenzo a besarle el cuello y bajo una mano a la falda. Tocaba con sus dedos las suaves piernas y le bajo la tanga dejando su coñito virgen al aire.
R: -No por favor, por ahi no porque aún soy virgen.-
D: -¿Virgen tú? aparte de ladrona, mentirosa. me hiciste la mejor mamada de mi vida y ahora me vienes con que eres virgen... bah!-
R: -pero dijiste que me ibas a dejar ir. si quieres te la chupo otra vez pero no me hagas mas.-
D: -Silencio zorrita que hoy vas a aprender a no robarme.-
Con la otra mano apreto el pecho de Rita para dejarla indefensa, mientras dos de sus dedos entraban en su vagina. Rita lloraba porque no lo podia creer, pensaba que todo habia pasado pero el quería más. Daniel abrio por la fuerza las piernas de Rita, se acerco a probar ese moreno coñito, dio un beso y comenzo a mojarlo. su lengua pasaba por su clitoris y mojaba las paredes de su vagina. con la otra mano manoseaba las nalgas y seguia magreando a la chica.
Rita puso sus manos en la espalda de Daniel para tratar de apartarlo, lo golpeaba pero el seguia en su coño lamiendo, chupando y ahora mordiendo sus labios vaginales. Ella comenzaba a sentir un ardor subiendo por su ser, instintivamente su cuerpo se arqueo y sus piernas se cerraron, atrapando asi la cabeza de Daniel.
R: -AHHHHHH! NO SIGAS! me duele UHMMMM!-
La cara de Daniel se mojo con los jugos de Rita, su sonrisa esa de loco placer...
D: -¿asi que te gusto no? tu primer orgasmo, pues preparate niña que viene lo bueno.-
De un tirón arranco los botones de la blusa. Rita ahora estaba desnuda, jadeando y con las piernas abiertas hacia él. esta visión excitaba aún mas a Daniel, rapidamente se quito la ropa y recosto de lado a Rita. el se acosto detrás de ella, con su mano derecha levanto una de las piernas de la niña. Iba a cogerla desde atrás. Acaricio su muslo mientras lo mantenia en al aire. Rita suspiró con temor cuando sintio ese pene acercandosé a su vagina. Fue entonces cuando Daniel comenzo a besarla trás las orejas.
Ese era un punto de exitación para ella, le volvia loca que la besaran ahi. Con la otra mano Daniel acerco el pene a la vagina, le metio la punta y ella gimio de placer. entonces con la misma mano comenzo a apretar y amazar su culito, subió acariciando sus caderas hasta que llego a su seno. comenzo a frotarlo como loco, lo apretaba y retorcía, luego comenzó a pellizcar su pezón que se estaba poniendo duro.
Su lengua en el cuello, la mano en su muslo y la otra apretando su seno la estaban exictando. involuntariamente ella empezaba a gozar de aquello. pero en su mente sabía que debía resistir, pero su cuerpo decia lo contrario.
D: -si nena, sabía que te iba a gustar.-
R: -uhmmmm, ohhh, no es eso nooooo.-
D: -no lo niegues que estas deliciosa.- (entonces la presiono para que su pene entrara despacio)
R: - OHHHH! nooooo-
D: -¡si eras virgen! Mejor, asi gozaré rompiendote.-
Daniel volvio a empujar y se la metio hasta el fondo. sintio como la estrechez cedía. Rita estaba en extasis, estaba siendo penetrada por primera vez y le gustaba aunque ella no quisiera. Daniel continuó empujando contra su coñito y se la metia más y mas. El dolor comenzaba a transformarse en placer. Daniel beso en los labios a Rita, era un beso con fuego, ardor propio de la lujuria y el deseo más que de amor.
Daniel entonces sujeto a Rita de la cintura y la haló hacia él hasta dejarla sentada. Ahora ella era penetrada por su propio peso. Daniel la levantaba para dejarla caer sobre su pene. las embestidas sacudian el cuerpo de Rita.
R: -ohhhh, AHHH!!! AAAAAAAAAAAH!!!! uhmmm ya basta, dejameeeeee mmmmmm!!!-
Daniel apretaba sus senos mientras ella gritaba, siguio aumentando la velocidad hasta correrse en el coño de Rita. ella comenzo a arquearse y a gritar, su segundo orgasmo la dejaba sin aliento y sentia esa explosion lechosa en su interior.
D: -siiiii oh nena, eres una golfa. aguantas de todo!!!!!! uhmmmmm si OHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!-
R: -AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!-
Daniel la dejo caer al suelo. estaba feliz y cansado. Se detuvo a respirar y gozar de lo que habia hecho, observó a Rita tirada en el suelo, con semen escurriendole por las piernas, despeinada y con lágrimas en los ojos. exitado en el pensamiento se limpio el semen de su pene con la mano y comenzó a untarlo por todo el cuerpo de Rita, por ultimo le paso la mano por la boca para que ella lo chupara, cosa que no hizo. Daniel le pegó en el rostro y le dijo que ella era la mejor zorrita que el había tenido.
Rita trataba de levantarse y vio que Daniel buscaba algo en la cartera, le dijo que buscaba sus datos personales para buscarla cuando el quisiera. Ella se desmayó por el cansancio. Entonces Daniel observó el celular de Rita, al parecer ella habia marcado un numero antes que todo empezara y la llamada seguía en línea cuando el tomo el celular.
D: -¡Mierda, marcó el 911!
En eso, varios hombres uniformados entraron en su oficina, lo tiraron al suelo y le pusieron las esposas. unos paramedicos levantaron a Rita en una camilla, ella hundida en sus sueños no entendía que pasaba pero ese suceso no lo iba a olvidar fácilmente...
Cogiendo con la amiga de mi madre
Un poco de contexto: esta es una amiga del club de jardineria de mi mama, en ese club hay mujeres de muchas edades y ella era de las menores, tenia entonces 38 años. Se llama Laura y es una mujer hermosa, de cintura delgada, senos grandes y bastante firmes y lo mejor, un culo hermoso. A ella le gusta usar pantalones de mezclilla entallados, por lo que aun antes de cogermela ya habia yo imaginado su bello trasero. Yo la conocia de tiempo atrás, ya que con alguna frecuencia iba a la casa con mi madre. Yo en aquel entonces tenia 20 años.
La historia comienza un dia de verano en que yo estaba de vacaciones de flojo en la casa, mi mama me pidio que le llevara a su amiga Laura unos floreros que iban a requerir para una exhibicion ese fin de semana. Haciendome un poco del rogar, accedi, por lo que me puse unas bermudas y una t-shirt y me enfile hacia su casa, que estaba a pocos minutos de la nuestra.
Al llegar toque el timbre y fue ella misma la que abrio la puerta. Se notaba que estaba haciendo ejercicio, ya que traia puestos unos pants azules como de lycra , que se ajustaban perfectamente a su lindo trasero, y una camiseta blanca sin mangas. Llevaba su cabello recogido en lo que se conoce como una "cola de caballo". Inmediatamente me di cuenta que no llevaba sosten, ya que sus pezones se alcanzaban a ver ligeramente debajo de su blusa. Ella se dio cuenta que yo me habia quedado viendo su busto porque fingio una tos que me saco de mi trance, al verme sorprendido senti una verguenza enorme, senti como mi cara se sonrojaba y evite a toda costa verla a los ojos.
Finalmente le dije que traia unos jarrones que me habia dado mi mama y me pidio los bajara del auto y se los pusiera en una salita en su casa. Mientras bajaba los jarrones no deje de pensar en lo rica que estaba y en la increíble figura que tenia para una mujer de su edad. Cuando baje el ultimo, eran cuatro, me ofrecio si no queria pasar un momento y tomar algo, a lo que timidamente accedi. Me trajo una coca y comenzo a trabajar en los jarrones, poniendo flores y algunas ramas. Yo apenas prestaba atención a sus trabajos, ya que ella me daba la espalda por lo que tenia frente a mi su increíbles nalgas en esos pants tan ajustados. Para cuando acordé, mi verga estaba dura como un fierro y hasta creo que empece a sudar.
Ella iba y venia de un lado al otro, trayendo consigo mas plantas y listones. Fue en una de sus vueltas que ella noto mi exitacion, ya que mi ereccion era evidente y el bulto se marcaba en mis bermudas. Ella miro fijamente mi entrepierna y fue entonces en que yo sin pensarlo fingí una tos por lo que ella solto una carcajada. Sin la menor vergüenza volteo a verme y me dijo "Miguel, que es eso que tienes ahí?" Claro esta que en ese momento no pude decir una sola palabra, apenas pude soltar una risilla nerviosa y balbucear algunas incoherencias. Ella guiño un ojo y rio picaramente y como si nada hubiera pasado prosiguió con su trabajo.
Comenzo a hacerme preguntas ligeras sobre la universidad y mis vacaciones y mis amigos, etc. Finalmente me preguntó que si tenia novia a lo que conteste que no, que habia cortado unos meses atrás. Me preguntó si mi ex-novia era bonita y la edad que ella tenía. Yo le dije que era una niña muy guapa de 18 años pero que habiamos cortado porque siempre estabamos peleando. Luego ella volteo a verme y se puso frente a mi y sin mas me pregunto que si yo la encontraba atractiva. Me imagino que la respuesta era obvia, ya que mi verga continuaba tan parada como el asta de una bandera, pero otra vez fui incapaz de articular palabras. Yo sabia que mi ereccion era muy notoria, por lo que habia metido las manos en los bolsillos para tratar de disimular. Ella volvio a fijar su vista en mis bermudas mientras sonreia y me pidio que me sentara un momento en el sofa que estaba en la habitación.
Yo intente excusarme inventando otros encargos pero ella insistio, y suavemente toco mi hombro empujandome hacia el sofa. Se sento a mi lado y volvio a preguntarme si la encontraba atractiva. Conteste que claro, que ella era una mujer muy guapa y que se notaba que se cuidaba mucho. Todo esto lo dije ahora si francamente sudando y tontamente con mis manos en los bolsillos, aunque ahora la ereccion era imposible de ocultar; mis bermudas parecian una tienda de acampar. Ella tomo mi brazo y sacando mi mano de las bermudas dijo "Eso que tienes ahí no es tu otra mano verdad?" En ese momento toco ligeramente con su mano mis bermudas por lo que yo me puse de pie de un solo salto, ahora si con la firme resolucion de salir inmediatamente de la casa.
Ella volvio a reir y tomando mi brazo nuevamente hizo que me volviera a sentar. Me dijo que no me preocupara, que solo queria platicar conmigo. Que ella estaba sola en la casa ya que su marido estaba trabajando y sus dos hijas estaban de campamento de verano. Estabamos pegados el uno al otro, por lo que de vez en vez sus pechos rozaban mi camisa. Yo estaba confundido entre la vergüenza que sentia y al mismo tiempo lo caliente de todo mi cuerpo. Por una parte queria salir corriendo pero por la otra apenas podia contener las ganas de lanzarme sobre ella.
Me platico que su marido era 10 años mayor que ella, y que últimamente el no habia podido darle lo que una mujer de su edad necesitaba. Yo no podia creer lo que me estaba pasando, y hacia una esfuerzo enorme por verla a los ojos y no perderme en esos pechos que me apuntaban fijamente. Volvio a acariciar mis bermudas y esta vez no puse resistencia. Creo que el saber que estabamos solos en la casa me habia dado algo de tranquilidad, ademas que estaba yo a mil; pensaba que si ella volvia a tocarme una vez mas terminaria ahí mismo en el sofa.
Al ver que yo la dejaba tocarme, procedio a hacerlo con mas fuerza. No estoy seguro que me decia, ya que yo estaba atonito ante la situación, pero recuerdo que ella seguia acariciandome el short mientras intercambiaba miradas conmigo y con mi bulto. Dijo algo sobre lo hermosa que era la juventud, y que recordaba cuando hacia el amor a mi edad. Que entonces los muchachos Sexo no tenian problema para tener una erección, como yo en ese momento.
Prácticamente sin que yo me diera cuenta ella ya habia desabrochado mis bermudas y ahora solo mis calzoncillos separaban sus manos de mi miembro. Aquí hago un pequeño comercial: probablemente no tengo la verga más grande de la ciudad, pero si me defiendo. Ella me veia con unos ojos enormes, como si tambien apenas pudiera contener las ganas de montarse sobre mi.
Siguió sobandome hasta que saco mi verga de mis boxers y comenzo a masturbarme suavemente. Todo esto pasaba mientras yo tenia mis manos a los lados, sin siquiera haber intentado tocarle sus pechos. Fue cuando ella saco mi verga que empece a tocar torpemente sus senos, finalmente se quito su camisa y pude gozar de una imagen sin igual, unos senos grandes y bastante firmes, de pezones rozados que se ponian duros conforme yo los acariciaba.
De repente, ella se levanto, me dijo "Esperame" y salio de la salita. Yo me asusté, en una fraccion de segundo me imagine a su marido llegando a la casa y las terribles consecuencias que vendrían, ¿como explicar en mi casa que estaba yo haciendo? Sin pensar me abroche las bermudas y me dispuse a buscar salir tan pronto me fuera posible.
Ella regresó unos segundos después, sus hermosos pechos moviendose rítmicamente a cada paso que daba. "¿Qué haces?" me pregunto. "Sientate por favor que ahora no me dejas asi!" Confundido le pregunte que ha donde habia ido, que si habia llegado alguien, en ese momento rio a carcajadas y me mostró el condon que habia traido. No pude más que echarme a reir, no supe si de nervios o de felicidad, pero el caso es que reimos juntos.
Me senté nuevamente en el sofa y fue entonces que ella se quito sus pantalones… no lo podia creer! Que nalgas mas ricas tenia yo frente de mi. Llevaba puesta una media tanga blanca que dejaba ver sus redondeces, le dije lo hermosa que era y lo mucho que siempre me habia gustado. Mientras ella se desvestía yo hacia lo propio, me baje las bermudas hasta los tobillos y me quite mi camisa. Al ella desprenderse de su tanga pude ver su hermosa concha, con su vello pubico perfectamente cuidado. Se hinco frente de mi y tomando mi verga le dio un suave beso, no la mamo, solo la beso. Me puso el condon y se sento sobre mi, dandome la espalda. Con su mano guio mi verga a su vagina y empezo a culear. Comenzo con gemidos timidos pero al final gritaba de placer. Yo al ver esas nalgas sobre mi enloquecia de placer, sentia que iba a estallar en cualquier momento. Lo que empezo suavemente se convertia en un ritmo frenetico, donde ella era la dueña de las acciones, ya que al estar montada sobre mi ella era la que marcaba el ritmo y la profundidad.
Cuando crei que ya no soportaria mas le dije "Ahora me toca a mi", me levanté y la puse de rodillas en el sillón, así la penetré "de perrito". Tomando su cadera con fuerza, introduje mi verga lo más profundo que pude. A ella le gustaba pues jadeaba y reia de placer. Yo sudaba profusamente y hacia un esfuerzo enorme por no venirme. Finalmente no pude más y exploté en el condon. Estaba exhausto por lo que cai rendido en el sillón. Ella, igualmente cansada, se sento a mi lado y me alcanzo una toalla que utilice para limpiarme el semen.
Acordamos que guardaríamos completo secreto del episodio, y que de lo posible lo repetiríamos nuevamente en algun motel para poder coger a gusto. Cosa que hicimos, pero eso, es otra historia…
El tamaño sí importa
EL TAMAÑO SÍ IMPORTA
La conversación que a continuación reproduzco es real en un porcentaje muy alto, si bien es cierto que he añadido ciertas cosas. Unas para darle más interés a la historia, y otras, porque probablemente son fantasías personales mías. Pero vuelvo a señalar antes de pasar a relatar la conversación, que el espíritu de la misma, y la mayoría de lo que en ella se dice se corresponde con lo que sucedió en la realidad.
La conversación que transcribo a continuación ocurrió hace una semana en mi casa. Yo tengo 25 años y tengo una hermana mayor de 27. El día de los hechos era un sábado. Mis padres se habían ido de viaje todo el fin de semana. Mi hermana llegó a casa con dos amigas, y entró gritando si había alguien en casa. Yo estaba durmiendo, y aquellas voces me despertaron, pero estaba todavía tan recién despertado del sueño que ni siquiera contesté.
Mi hermana debió pensar entonces que no había nadie en casa, y se sentó en el salón con dos de sus mejores amigas. Mi hermana se llama Bea, y sus amigas Patri y Lorena. Todas tienen 27 años como mi hermana y están bastante buenas, incluyendo a mi hermana, pues aunque sea mi hermana he de reconocer que más de una vez me he hecho una paja pensando en ella. Cada una tiene sus peculiaridades, pero todas están muy bien y es frecuente verlas con un ligue nuevo cada cierto tiempo.
Pues bien, dicha esta introducción, paso a reproducir la conversación en cuestión. Como digo, ellas hablaban sin tapujos pensando que no había nadie en casa y yo escuchaba desde la escalera que baja de las habitaciones del piso superior al salón donde ellas estaban, de forma que no me podían ver.
PATRI: Bueno Bea, cuéntanos qué tal te fue anoche con el chico aquél
BEA: Ufff, menudo chasco llevé.
PATRI: ¿Y eso?¿Si os estabais dando un lote de la hostia y se os veía muy calientes a los dos?
BEA: No, si hasta ahí todo de puta madre. El chasco llegó luego, cuando nos fuimos a su piso a…ya sabéis, jeje
LORENA: Sí, a echar un polvo, jajaja, no te cortes, que estamos entre amigas
BEA: Es verdad, jaja, pues eso, que nos fuimos a su piso a follar, que yo estaba más salida que una perra en celo
PATRI: ¿Y qué pasó para que se torciera la cosa?
BEA: Pues nada, nos metemos en su piso, morreándonos y sobándonos y nos vamos derechitos a su habitación. Entonces yo, para ponerlo más cachondo todavía le hice una especie de striptease. Ya sabéis…quitándome la ropita poco a poco, acariciándome las tetas y el chochito…
LORENA: ¡Qué mala eres!
BEA: Mala no, tía. Era para ponerlo más cachondo aún, que yo estaba deseando echar un buen polvo. Menudo calentón llevaba encima, que ya sabéis que desde hace dos semanas no toco pelo…
LORENA: Es verdad, si es que tanto tiempo sin ñaca-ñaca no puede ser, jajajaja.
PATRI: Bueno tía sigue, y ¿qué pasó después?
BEA: Pues nada, acabo el striptease, me quedo en pelota picada, y me tumbo en la cama esperándolo, y le digo que ahora le toca a él despelotarse. Entonces él, va y se quita la camisa…los zapatos…el pantalón y se quedó sólo con el slip. Y yo sobándome ya el chichi y caliente como estaba le dije que se lo quitara ya, que mi chochito lo estaba esperando
PATRI: ¿Y qué pasó?
BEA: Pues empezó a hacerse el interesante, a sobarse el paquete, a tirarse del elástico del slip…y entonces va y me dice: "prepárate para mi monstruito", y de una vez se bajó el slip hasta los tobillos
LORENA: ¿Y?
BEA: Y entonces fue cuando yo empecé a reírme y no podía parar. Madre mía, tías, teníais que haber estado allí. Mira que estaba caliente de la hostia, pero cuando vi aquello me entró una risa que se me fue toda la calentura de golpe. Te juro que yo creo que no me he reído más en toda mi vida
LORENA: ¡Qué cabrona! ¿Pero cómo la tenía?
BEA: Lo tenía diminuto tía. Para haberle echado una foto. Mira que yo he estado con tíos desde los 15 años que empecé, pero una pilila como esa no había visto en mi vida.
PATRI: Joder, qué fuerte. Con el físico que tiene, que cualquiera se espera un pollón de esos grandes, menudo desencanto.
BEA: Pues ya te digo. Y mira que a mí me han pasado otras veces cosas parecidas y he intentado disimular. Pero ese día no podía parar.
LORENA: Pero cómo de pequeño lo tenía, tía. Especifica, que nos hagamos una idea
BEA: Pues yo que sé. Unos 5 cm o así le calculo yo. Y eso que la tenía dura como un leño con el striptease que le había hecho, y finucha para colmo.
PATRI: ¡Joder, qué pasada! ¿Y qué pasó entonces cuando empezaste a reírte?
BEA: Pues el nota se cortó muchísimo al verme partiéndome de la risa, y se tapó como pudo sus vergüenzas. Y a mí me dio por reírme más aún al ver que se tapaba con las dos manos. Y yo pensaba en mi cabeza, ¿para qué te tapas con las dos manos, si con una te sobra?
LORENA Y PATRI: Jajajajajajaja
PATRI: ¡Qué cabrona eres, jaja! Con el trauma que tendrá el pobre y tu encima te descojonas en su cara
BEA: Joder, yo que quieres que haga Sexo si la tiene pequeña. A ver si vamos a tener que estar las tías de hermanitas de la caridad ayudando a los pichacortas en vez de buscar tíos que nos satisfagan.
PATRI: Ya tía, si llevas razón. Si yo es por ponerme un poco en su pellejo.
LORENA: Bueno, ¿y en qué quedo la cosa entonces al final?
BEA: Pues nada tía, yo cogí mi ropa y me vestí rápido como pude, y me disculpe. Le dije que no sé por qué me había entrado la risa floja y que no podía parar, y que mejor lo dejábamos para otra ocasión. Pero todo esto se lo dije sin parar de reír no te vayas a creer. Saltándoseme las lágrimas de la risa, y el tío todo rojo avergonzado.
LORENA: Madre mía, qué espectáculo. Para haberlo visto
BEA: Ya te digo. No creo que me pase en la vida otra cosa igual
LORENA: Joder, qué fuerte. Pero ahora sin coñas, es que yo no sé lo que pensaréis vosotras, pero con una cosa así no se puede hacer nada.
BEA: ¿Qué vas a hacer tía, si parece que estás follando con un crío de cinco años, sólo que con pelo?
PATRI: Total tía. A mí me pasó algo parecido hace un par de años, con aquel tío con el que me lié en la playa. Yo toda ilusionada, porque la verdad que el tío estaba bastante bien, y cuando fuimos a la cama por primera vez, menudo sorpresón. El tío tenía una pollita de unos 8 cm, pero lo peor de todo es que encima no se le terminaba de poner dura del todo. Era como un pequeño gusano, blandengue y esponjoso. O sea, que imaginaros el gusto que te podía dar eso.
LORENA: Pues ya ves. Pero, ¿follaste entonces con él o qué?
PATRI: Pues sí tía, porque como yo no soy tan descarada como Bea que se ríe de los tíos en su cara, jajajaja. Pues nada, me la metió como pudo y empezamos el lío. Pero como era tan pequeña pues no paraba de salírsele y yo tenía que estar metiéndomela constantemente, porque el tío para colmo era tan patoso que ni atinaba a metérmela. Y el resto pues os lo podéis imaginar, el tío moviéndose encima de mí y yo mirando para la pared sin enterarme de nada. La verdad que con éste no me molesté ni en fingir. Al rato se corrió y se salió y nada. El tío seguro que encima se creyó que había echado el polvo de su vida.
LORENA: Pues muy mal tía, con tíos de estos así con la picha corta es mejor no follar. Primero porque no disfrutas nada y encima tienes que fingir para no hacerle sentir mal al chico. Y segundo y más importante porque encima el cabrón seguro que se va a vacilar con los amigos de que ha estado follando contigo, que menudo polvo te ha echado, etc.
BEA: Es verdad. Yo desde hace un tiempo hago lo mismo tía.
LORENA: Yo por ejemplo os acordáis del novio aquel que tuve durante unos meses cuando vivía en mi casa antigua.
BEA: Sí, aquél rellenito.
LORENA: Exacto, ése. Que yo no sé cómo estuve para acabar con él. Pues nada, ése era otro de estos que estamos hablando. Además, con éste pude comprobar la leyenda esa que circula de que los gorditos la tienen pequeña. Yo no sé si será así para todos, pero con éste os aseguro que se cumplía. Pues bueno, lo que os contaba, que yo con éste lo intenté un par de veces al principio, pero como veía que era imposible alcanzar un orgasmo con aquella pollita pues sinceramente, se lo comenté y pasé de follar otra vez con él.
PATRI: ¿Entonces no hacíais nada?
LORENA: Claro que hacíamos. ¿Para qué te crees que tiene el hombre la lengua…?
PATRI Y BEA: Jajajajaja
BEA: Vamos, que se hartó de comerte la almeja
LORENA: Pues ya te digo. El menú del día para él era el mismo siempre: de desayunar conejo, de comer almeja, y de cenar mejillón.
PATRI Y BEA: Jajajajaja, qué cabrona
LORENA: Cabrona no tías. Encima que le ayudé a perfeccionar sus habilidades con la lengua, jajaja. Y el caso es que al final a base de comerme el chirri aprendió a hacerlo bien. De hecho yo creo que aguanté con él esos meses porque al final era un comedor de coños buenísimo. Además, ya sabéis la cantidad de jugos que suelto yo al correrme no?
BEA: Sí lo sabemos. Vamos, que eres de las que tiene que poner un plástico encima del colchón cada vez que folla, jaja.
LORENA: Exacto. Pues imaginaos la de flujo que pudo tragar el pobre chaval. Cada dos por tres tenía que estar duchándose. Al final me lo comía tan bien que cada vez que me lo comía le llenaba la cara de caldo.
PATRI: Pues nada, mira, si no valía para follar por lo menos buscaste la forma de que te diera gusto.
LORENA: Pues sí. Pero por eso te digo que con estos tíos que la tienen pequeña lo mejor no es follar y fingir como hemos hecho toda la vida las mujeres. Que hemos sido más tontas que nada. Sobre todo nuestras madres, que si su marido la tenía pequeña pues seguro que se han tirado toda la vida sin disfrutar. Lo mejor es convertirlos en unos buenos comedores de coños, os lo digo yo.
BEA: Pues sí. No, si al final tendremos que buscarnos un buen macho con un pollón grande para que nos folle y otro pichacorta de estos para que nos haga una buena limpieza de bajos, jajajaja.
PATRI: Bueno tías, ahora que estamos con este tema, ¿vosotras a partir de qué tamaño lo consideráis suficiente?
LORENA: Mujer, yo que sé. Yo diría que con menos de 12 cm no haces nada.
BEA: Joder tía, con qué poco te conformas tú. Yo con menos de 15 cm no hago nada.
PATRI: Pues lo mismo pienso yo. 15 cm como mínimo mínimo. Y unos 18 cm para que sea una polla bien. Y ya con 20 ó 21 cm son esos pollones que se nos hace la boca agua, jajajaja.
BEA: Claro tía. Es que yo, sinceramente, estoy harta del tópico ese de que el tamaño no importa. El tamaño claro que importa. ¿Y por qué si no cuando vemos esos pollones de 20 cm se nos mojan las bragas a todas? Pues ya os lo contesto yo. Porque aunque muchas no lo quieran reconocer, donde esté una buena polla que te llene bien que se quiten las pililas pequeñas.
PATRI: Es verdad. Cuando pillas un pollón de esos gordos y grandes, que te llena el coño, mmmm. Eso sí que son sensaciones. Además, ya que estamos con el tema y aquí en confianza os voy a contar un secreto, pero no se lo contéis a nadie, ¿eh?
BEA Y LORENA: Que no tía, no se lo contamos a nadie
PATRI: ¿Os acordáis de la despedida de soltera de Pili?¿Os acordáis del negrazo aquél que le contratamos para el striptease?
BEA: Sí
PATRI: ¿Os acordáis del cipote que se gastaba el amigo?
LORENA: Joder, para olvidársenos. La tenía morcillona y le llegaba por medio muslo
PATRI: Pues bueno, digamos que al ver aquello no me pude resistir y luego le contraté un servicio especial en mi apartamento…
LORENA: Joder, ¡qué guarrona! ¿Contrataste a un puto?
PATRI: Bueno, llámalo gigoló que suena mejor.
LORENA Y BEA: Jajajajajaja
PATRI: Pues bueno tías, me costó mis 200 euros, pero menudo polvo eché. Yo os lo recomiendo a las dos. Menudo pollón se gasta el tío. Si os acordáis como lo tenía morcillón, imaginaros como lo tendría en erección. 25 cm me dijo él y dudo que me mintiera
BEA: ¿Y eso tan exagerado no duele tía?
PATRI: Pues sinceramente, si te digo la verdad, algo sí que molestaba porque era bestial. Pero por otro lado al llenarte tanto es como si te tocara todas las terminaciones nerviosas, y aunque sientas ciertas molestias por un lado, te compensa con todas las sensaciones que experimentas. Además, si es que nada más pensar el pollón que te estás metiendo ya disfrutas. Yo sólo os digo que se la estaba chupando y el coño ya me estaba goteando.
LORENA: Joder, tú sí que te lo montas bien. Si es que los negros encima con la fama que tienen de tenerla grande…
PATRI: Fama no. Eso es un hecho científico tía. Simplemente, de media la tienen más grande. O sea, que ya sabéis, dentro de poco nos hacemos un viajecito por ahí a Jamaica por ejemplo.
TODAS: Jajajajaja
LORENA: Bueno tías, vamos a parar ya que cualquiera que nos oiga se va a creer que somos unas salidas.
PATRI: Eso, a ver si va a estar tu hermano por ahí
BEA: Qué va, si estamos solas. Y mejor que no nos oiga porque si no se iba a dar por aludido
PATRI: ¿Sí tía?¿Qué pasa, que la tiene pequeña?
BEA: Joder, si yo te contara. Digamos que mejor que vaya aprendiendo a repelar bien los coños
PATRI Y LORENA: Jajajaja, qué cabrona eres. Hasta de tu propio hermano te ríes.
Con aquel chascarrillo se acabó la conversación, y aquellas últimas palabras de mi hermana coincidieron con la eyaculación de mi pequeñito pene. Todavía aún no sé si aquella corrida vino producida por el morbo de ver hablar así de desvergonzadas a mi hermana y sus amigas o por saber por fin la opinión que ellas tenían de los que como yo tenemos el pene pequeño.
Como dije al principio y recuerdo ahora la conversación reproducida es real en un elevado porcentaje, excluyendo ciertas bromas y situaciones que se han introducido para hacer más morbosa la historia. Me gustaría que además de leerla esperando que hayan pasado un buen rato, hagan sus comentarios que siempre animan. Y especialmente en esta ocasión me gustaría ver reflejados los comentarios de las chicas ya que ellas son las protagonistas del relato. Un saludo.
Un viernes como cualquiera
Era un viernes como cualquiera. Apenas, el 24 de noviembre pasado. Mi hijo me estaba pidiendo permiso para ir a una de esas famosas "pijamadas", como todo padre me apresuré a comentarle todos los peligros a los que se podía exponer a sus poco más de 18 años, pero principalmente, no dudando que como todo chico buscaría esa noche tener sexo, le indicaba claramente que usara preservativo si la ocasión se daba. Mi esposa, que no es la madre de mi hijo, pues su mamá y yo estamos separados, estaba con nosotros en la sala y sólo escuchaba…
Si sabes como usarlo, verdad – le dije, refiriéndome a los preservativos.
Si… bueno en la escuela nos han explicado, aunque en realidad nunca he usado uno de verdad.
Como de verdad? Le pregunté
Sí… es decir, nunca he usado uno teniendo sexo. Así es que supongo que sí sé como se usa.
Mmmm… le dije, yo te enseñaría pero sé que te daría pena…
Pues sí pá, me dijo, ya no soy un niño
Oye Angélica, así se llama mi esposa, por que no le enseñas a Carlos como usarlo… le dije entre broma y verdad.
Estas loco? Me dijo mi mujer… al tiempo que veia mi hijo y este se reía nerviosamente, pues la conocía que era muy atrevida.
Que tiene de malo mujer, tú lo has visto desde que tenia 6 años, y además tú como mujer puedes "hacer" que la colocación sea más "real"
A qué te refieres con que sea más "real" – me preguntó.
Pues a eso… que no es lo mismo que yo le enseñe a que tú le digas cómo usarlo, tú eres mujer.
Ya! -Intervino mi hijo- ya papá… no sigas, basta… no hablemos más del tema.
Mi mujer me quedó mirando y yo entendí que ella malinterpretó las palabras de mi hijo, pues supuso que la reacción de Carlos era de molestia o enojo por que ella se negaba, cuando en realidad era de pena.
Está bien, dijo ella, no te pongas así Carlos, yo te enseño con mucho gusto. Pero tú, dijo dirigiéndose a mi, vete a la recámara… o piensas que lo haré delante de ti!! Me habló un poco molesta.
No es necesario, habló Carlos, deveras Angélica, si sé, dijo más con vergüenza que convencido de lo que decía, al tiempo que me miraba y yo le correspondía con una mirada de "déjate, ella sabe lo que hace"
No! Dijo mi mujer, ahora te enseño y si tu papá no quiere irse a la recámara, ven, le dijo, al tiempo que lo tomaba de la mano y lo condujo hasta nuestra habitación.
Pasaron cerca de 5 minutos y salieron. Mi mujer me veia con ojos de reproche, pero en el fondo yo descubría algo de placer o gusto, no lo sé. Mi hijo venía con la cabeza agachada, y sin decir más se despidió deseándonos buenas noches. Debo aclarar que esa noche tuvimos sexo como locos, mi mujer al parecer se encontraba demasiado excitada.
Pasó el fin de semana y todo marchó como si nada hubiese ocurrido, todo dentro de la normalidad.
Llegó el lunes, y me dispusé a irme a trabajar. Eran cerca de las 8 de la mañana, mi hijo entra ese día a las 11 de la mañana a la prepa, por lo que se encontraba dormido cuando me fui. Me despedí de mi mujer y salí rumbo al trabajo. Llegué a la oficina, a las 8.20 y cuando abrí mi portafolios descubrí que no llevaba mi "pen drive", y un poco de mala gana le avisé a mi secretaria que tendría que regresar a la casa, pues había dejado información importante. Así es que un poco molesto, tomé mi carro y enfilé rumbo a la casa. No quise abrir el portón, pues sólo era tomar mi disco de mi despacho e irme. Como sé que mi esposa se vuelve a dormir una vez que yo salgo, entré a la casa con el mayor sigilo, tratando de hacer el mínimo ruido, cuando paso por nuestra recámara veo que la puerta se encuentra abierta y ella no se encontraba, no le di mayor importancia y me dirigí a mi despacho que se encuentra entre la recámara nuestra y la sala, después de ésta, está la recámara de mi hijo, antes de entrar escucho voces y veo que la puerta del cuarto de mi hijo está abierta, por lo que, cual polilla atraída por la luz, encamino mis pasos hacia allá… redoblando mi sigilo… ahí estaba mi hijo, montándola, ella estaba acostada en la cama con las piernas al aire, bien abierta y encima Carlos, entrando y saliendo fuerte, como a ella le gusta…
ooohhh, que ricooo.. papi.. sigueee.. le decía ella
siii… siii… sólo atinaba a decir mi hijo, dime no te da pena….
Por tu padre? Le dice ella…
Siii… contesta Carlitos…
Noooo… él tiene la culpa, desde la noche del viernes no dejo de pensar en lo que vi al colocarte el condón…
Deveras te gusta???
Me encanta papito… la tienes enoooorrmmeee… y eso me encanta… pero siguee… no te detengas… siiii
Sii.. siii.. que rica estás…me encantas.. siempre me has gustado…
Ooohhh… que ricooo.. lo haces papito… sigueee.. ooohhh… que ricoooo… siiii.. siiiii
Volteate…
En cuatro?? Le dice ella…
Siii.. ponte de perrita…siiii??
Siii.. mi rey lo que tu digas… oooohhh.. asi me encanta.. siiii
Ella se voltea, se pone de perrita… Sexoy él se la sigue cogiendo… escucho entre aturdido, molesto, y para que negarlo, demasiado excitado, como llegan al orgasmo entre gritos, quejidos y bramidos… creo que es momento de alejarme, me regresé al trabajo… mi mente era como una pantalla de cine donde se seguían pasando, una y otra vez, las imágenes que acababa de ver… mentiría si les dijera que trabaje sin problemas, ese día fue muy distinto a los demás… al regreso a casa, cerca de las 8 de la noche, ahí estaban, mi esposa y mi hijo, viendo la televisión en la sala, ella vestía sólo su bata de dormir, que se cierra por el frente pasando una solapa delante de la otra y se sujeta con una cinta, la bata es corta, un poco más arriba de la rodilla; siempre que ella usa esta bata, sólo se pone una tanga abajo, sin bra. Cuando llegué se dirigió a la cocina para darme de cenar, me acerqué a ella, le di un beso en la nuca y me mano se dirigió a sus nalgas, no traía nada abajo… estaba totalmente desnuda… mi mente nuevamente voló imaginándolos en mil posiciones en todo ese tiempo en el que estuvieron solos, desde que Carlitos llega de la prepa, a las 2 de la tarde, hasta las 8 de la noche, pero y si él no fue a la escuela… ooohhh.. Dios mío, mi mente era un caos… y me encontraba demasiado excitado… sin embargo esa noche ella no quiso nada, alegó estar muy cansada, así es que tuve que consolarme en el baño… no sé como actuar debo admitirlo, por un lado es mi hijo y ella mi mujer, pero esta situación me excita demasiado cada vez que pienso en ello… Hoy, mi mujer me ha dicho que saldrá con Carlos por que necesita que la acompañe a comprar unas cosas, que llegaran ya algo noche por que irán a la ciudad más cercana que está a una hora de camino, pienso en seguirlos y ver a donde van.. pero no sé que hacer… si alguien ha vivido algo semejante, por favor escríbanme para compartir experiencias.
La empleada de la tienda
LA EMPLEADA DE LA TIENDA
Le sucedió hace como dos años aun amigo mio cuando trabajaba en una empresa de seguridad mi horario de salida por lo regular siempre era después de las 8 de la noche y cerca de mi lugar de trabajo había una pequeña tiendita de abarrotes que atendía una chica de cómo 18 ó 19 años Sexo y ya tenía una bebé de unos cuantos meses.
Desde que nos conocimos comenzamos a platicar, al principio iba a ver a la niña, después empecé a platicar con la mamá.
Me enteré de que había abandonado su casa porque su pareja era muy irresponsable, y se había ido a vivir con los tíos que eran dueños de la tienda.
Un día salí tarde casi a la hora en que cerraba la tienda, le pedí un agua y otras cosas, cerró y me dijo que iba a recoger a su niña a casa de sus tíos, le dije que con gusto la acompañaba.
Así que fuimos por la niña y la recogimos, de ahí la acompañé al cuarto que alquilaba el cual no esta muy lejos de ahí.
Yo llevaba a la niña cargando entonces cuando llegamos me invitó a pasar a dejar a la niña en su cama para acostarla ahí y justo cuando me despedía la niña empezó a llorar.
Fue por ella y me pidió que la cargara en lo que ella preparaba la mamila, entró a la cocina y se dio cuenta que ya no había leche...
Entonces mi amiga se sentó y tomó a la niña y se sacó un pecho para darle de comer le pregunté si todavía tenía leche y me respondió que no, pero la niña era mañosa... así estuvimos platicando y la niña se quedó dormida, ella se quedó con ambos pechos fuera que por cierto estaban muy bien formados.
Cuando fue a acostar a la niña, no pude resistir la tentación de tomarla por la espalda y acariciar sus senos ella solo suspiró sin protestar.
Seguí acariciando y besé su cuello entonces ella con su mano buscó el cierre de mi pantalón y comenzó a acariciarme le verga por encima del pantalón.
Le quité la blusa y le acabé de desabrochar el brassier me pidió que saliéramos a la sala ya que podíamos despertar a la bebé.
Se quitó la falda larga que traía y que con una diminuta tanga color rojo me dispuse a chupar por un rato sus lindos pechos tiernitos luego me desnudé por completo y me comenzó a mamar mi pene que ya estaba duro nos acomodamos para hacer un rico 69.
Le hice a un lado la tanga y así estuvimos hasta que sentí que estaba a punto de venirme se lo dije, pero ella quería sentir mi pene en su vagina entonces se volteó y me montó así acomodada me pidió que no me fuera a venir dentro de ella pues no le gustaría quedar embarazada, yo le dije que le avisaba cuando me fuera a venir.
Después de esto se puso en cuatro patas le empecé a lamer su culito, enseguida metí uno de mis dedos en su culito se sentía apretadito y cuando se dio cuenta de mis intenciones me dijo que por ahí no pues era virgen, eso me hizo que me prendiera aún más ya que lo iba a estrenar.
Le pedí que me prestara un poco de aceite para bebé, fue por él y la volví a acomodar, le seguí ensalivando el culito y después le unté un poco de aceite, yo también me unté en el pene y ya bien lubricada le comencé a pasar la cabeza por la estrecha entrada.
De un golpe le dejé ir la cabeza, gritó -Aaaaaaaaaaaaaaaaaa aaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhh, me duele- se estuvo quieta un momento y ella sola comenzó a moverse un poco para que se la clavara más y más.
Yo sentía bien rico ese culito virginal que además apretaba bien sabroso cuando de repente comencé a venirme y ella también, y sentí como me apretaba aún másssssss.
Nos quedamos a dormir en el sillón hasta el otro día, entonces me vestí y salí a la farmacia a comprar unos condones.
Cuando regresé todavía no despertaba, me desnudé nuevamente y me coloqué un condón, empecé a mamarle las tetas con eso se medio despertó.
Cuando me vio el condón ella misma se acomodó arriba de mí y cogimos otra vez hasta que quedé seco pues me hizo venir dos veces.
Después nos bañamos nos vestimos y cada quien a su trabajo.
Luego le perdí la pista pues se fue a vivir con un chico por el sur de la ciudad y tiene como un año que no la veo y no se nada de ella...
en una pijamada con lo chicos del cole!!
esta historia si es completamente real 100 % estabavos las chicas y lo chicos del cole en una pijamada entonces ami se me ocurrio ir al baño porq hacia calor y yo a todos les dije q me iva a bañar q nadie entrara, entonces ahi estaba el chico mas guapo del cole (alex) mm era unos de lo chicos mas guapos q e conocido tiene cabello rubio ojos azules blancos mmm un papasito entonces a el siempre le a gustado tener sexo ... yo me estaba bañando pero en la tina y ahi fue cuando el entro el no sabia q yo esta ahi bañandome el iva al detrete y cuando entro me vio yo me asuste .. pero me di cuenta q me estaba calentando y le pregunte siqueria el me dijo q si con ganas y se desnudo totalmente y entro ala tina el me comento a besar el cuello y iva bajando lentamentepor mi cuerpo asta llegar a mi coño me lo lamia todo yo gemia bastante esta humeda yo coji me baje y le comense a mamar su verga iva duro duro asta q me dijo q se le salia su leche me dijo q le siguiera mamando su verga asta q estallo esa energia llena de leche me la trague todita ,me decia q ya no aguantaba mas, me abrio las piernas y me metio la verga yo grite fuerte pero esta con mucho placer me puso en 4 y me metio su verga como nunca comenzo despacio y de ahi duro duro y yo seguia gritando de dolor asta q paro un momento pero se le paso y siguio ropiendome el culo asta q no podia yo mas lo vire y le comenze de nuevo a mamar la verga le besaba sus huevos ricos le mordia el Sexo tambn gritaba mmyo le dije q ya no podia mas asta q el dijo m llego asta aki y le dije igual pero el para q no me quedara triste cojio un jabon imaginense y me lo metio al jabon por mi coño me dolio horrible pero me gusta tanto q le dije q me metiera otra cosa pero esto si fue ya exagerado fue a decirle a su mejor amigo q le traiga una botella de vino cojio y me la metio por el culo eso si grite fuertisimo q esta rompiendo el culo ya ps me la saco y nos tuvimos q bestir porq ya era muy tarde pero igual no las pasamos muy bonito ahora siempre el va a mi casa mientras no estan mis padres y lo asemos acada rato .
Locura en el balcón
LOCURA EN EL BALCON
Soy un tipo con suerte, tengo una mujer que no me merezco, porque lo tiene todo. Además de ese gran corazón, su entrega, su dulzura, su belleza, un endiablado cuerpo y lo que me tiene completamente loco: su sensualidad.
Aquel día llegué a casa completamente agotado, sin embargo, se me quitó el cansancio de pronto, como si me hubiera tomado un reconstituyente. Al entrar en el dormitorio, me encontré a Gloria en la terraza, embutida en una fina bata de seda que se mecía contra el viento y nada más bajo ella. A contraluz se mostraba su desnudez, además de su sonrisa y unos ojos que hacían lo demás para que de inmediato tuviese una erección descomunal.
La abracé con fuerza bajo la suave luz de la luna, era imposible resistirse a tanta tentación. El frescor de la brisa veraniega acariciaba su piel. Mis manos traviesas apartaron la tela y dejaron al descubierto sus hombros, sus senos erectos, en aquel balcón que daba a la calle principal de nuestro barrio.
- Julio, por favor, aquí no – protestó ella.
Yo sabía que esa resistencia solo era parte del juego de seducción que me estaba ofreciendo. Estaba tan hermosa, se sentía tan sexy con aquella fina bata.
Llevaba horas pensando en ella, deseando llegar a casa para encontrarme con esa mujer que despertaba todos mis instintos, los más escondidos, los más salvajes. Soy afortunado de tenerla y de que continuamente me sorprenda con detalles de esos que ella sabe concederme como nadie. Es un ángel, que en ese momento se veía divino con la bata a merced del viento.
Desde que nos casamos no he dejado de tener regalos a cada instante. Le encanta jugar y yo naturalmente le sigo el juego:
- Julio – Volvió a reprocharme como parte de esa travesura de la que ella misma se sabía dueña.
- Eres una putita ¿lo sabías?
- Julio por favor – protestó nuevamente con seriedad en su cara, pero sabiendo que interiormente estaba ardiendo, igual que yo.
Seguí lamiendo y mordiendo su cuello, haciendo caso omiso a sus presuntas quejas. Deslicé mi mano hacía su sexo, que estaba ya totalmente húmedo de excitación.
Lo acaricié y todo su cuerpo se estremeció. Parecía un pajarillo en las manos de un gigante, pero se veía tan hermosa, tan cachonda y tan bella.
- Cielo – me decía ella soltándome la corbata – mejor nos vamos dentro. Aquí en la terraza nos van a ver todos.
Yo sabía que ella solo estaba diciéndome lo que quería, jugar conmigo a ser la esposa fiel, la avergonzada mujercita que se asusta por todo, pero por dentro era otra cosa la que estaba reclamando. Era mi fierecilla indomable pidiendo guerra.
- Princesa, quiero hacértelo aquí, mientras te apoyo contra la baranda – le susurré pícaramente en el oído.
Sé que esa confesión le excitó de forma extrema, pues el escalofrío era perceptible a través de mis dedos sobre su piel. Más aun al ver sus ojos brillantes y en esa sonrisa pícara que me mostró. Desabroché el cinturón de su bata y la deslicé lentamente por sus hombros, hasta que la prenda suavemente fue a parar al suelo.
Su cuerpo moreno al desnudo se mostró glorioso ante la desafiante luna. Su silueta se percibía brillante ante aquella velada cargada de erotismo, y el frescor de esa misma noche quedaba apaciguado con el calor que nos invadía.
- ¿Qué haces cariño? Me has dejado desnuda… - Sexo protestaba ella sin mucho afán.
- Bueno, pues seamos los dos – le contesté invitándome a que hiciera lo mismo conmigo.
Gloria miraba a todas partes, intentado adivinar cuantos ojos podrían estar siguiendo nuestra aventurada maniobra en aquella noche clara y tan especial. Pudieran ser miles los que nos divisaran desde abajo, en la calle o en el edificio de enfrente, desde donde cualquiera podría vernos a la perfección.
Mi esposa, se mostraba nerviosa, igual que yo, seguramente eso nos mantenía aun más excitados. Sus dedos, juguetones, abrieron la bragueta de mi pantalón sacando al exterior mi miembro duro que apuntaba a la brillante luna.
Gloria se aferró a él dulcemente y de igual manera comenzó a masajearlo con la dulzura y el arte que solo ella sabe, logrando hacerme ronronear como un gatito. Me gustaba admirarla, mientras ella continuaba con su estimulante labor de acariciar mi sexo que desbordaba todo el placer por cuenta de aquella hábil mano, al tiempo yo contemplaba su desnudez ante el mundo. Mis manos acariciaban sus senos, sus caderas, su culo hasta fundirnos en un largo abrazo y un apasionado beso.
Podría parecer una locura, algo impensable en unas mentes juiciosas, pero a ambos nos apetecía, buscábamos el máximo placer en nuestras caricias. Su cara de delectación era tan hermosa que ninguna mirada indiscreta podría interferir, es más, la demostración de que ella era mía y de nadie más, era lo que más me atraía; mostrar al mundo que nuestros cuerpos se compenetraban de forma única y que así es como mejor nos sentíamos, como dos personas solas en el mundo.
Ella desnuda y yo aun vestido, como muchas veces nos gustaba estar, ella, mi mujercita querida, mi guerrera salvaje, desnuda para mí, el mejor show que jamás pudiera soñar.
Acarició mi cuerpo por encima de la camisa, buscó las solapas de la americana y trató de bajarla por mis hombros. Yo la dejé hacer, ya que sentía mucho calor, pero eso sería lo máximo que le permitiría desnudarme. Me gusta ser perverso en sus juegos y creo que ella disfruta más así, con mi resistencia. Sus manos trataron de deslizarse hasta mi cintura, pero no dejé que lo hiciera, se las cogí con las mías y la llevé hasta la baranda, donde la apoyé pegando mi cuerpo al suyo. Volví a besarle el cuello. Gloria se estremeció; lo noté en su temblor y en sus ojos. Descendí beso a beso hasta sus senos y eché su cuerpo hacía atrás, por lo que tuve que agarrarla por el temor a que cayera al vacío. Cuatro pisos nos separaban del suelo.
Sabía que habíamos perdido el control por completo, pero también que a partir de este momento se dejaría hacer todo cuanto yo quisiera, y aproveché ese instante. Seguí acariciando su sexo, explorando sus labios vaginales, introduciendo mis dedos en su vagina o en su ano, mientras mi boca exploraba la suya o mordía su cuello o bien lamía su hombro desnudo. Mi reina mora aullaba excitada. Como me gusta verla así, completamente cachonda con mis besos y caricias. Decidí darle la vuelta y ponerla de espaldas a mí, de cara a la calle, sabiendo que ya no le importaba que la mirasen, ahora sólo le interesaba sentir placer, sentirme a mí. Sus tetas colgaban desafiantes hacia la calle, ofreciéndolas al mundo.
Pegué mi cuerpo al suyo. Restregué mi sexo erecto contra su culo y ella empujó hacía a mí para sentirme más. Acaricié sus nalgas. Estaba a mil y yo me deshacía con los besos que mi preciosa dama me proporcionaba sin cesar. Mis manos se aferraban a sus senos hinchados. Los amasé, los veneré mientras acercaba mi boca a su nuca y la besaba. Nuestros sexos se rozaban persistentemente, sedientos de placer. Su respiración sonaba entre cortada y jadeante. Podía ver que tenía los ojos cerrados y se mordía el labio inferior, señal inequívoca de que estaba disfrutando como loca.
Quería sentir mi piel contra la redondez de ese culo que se me ofrecía tan goloso, me despojé del pantalón y al chocar contra sus glúteos, piel contra piel, me sentí poderoso, lleno de la energía que ella me transmitía a través de sus poros sudorosos.
Le restregué lascivamente mi miembro contra su culo, mientras ella emitía pequeños jadeos y suspiros.
- ¡Oh, cielo, como me pones! - Musitó.
- Tú me vuelves loco, preciosa – añadí yo.
Los sexos se frotaban sin parar, embadurnándose mutuamente de sus humedades, disfruté del calor que emanaba su rajita, hasta que sin poder resistirlo más, dirigí mi pene hasta la entrada de su vulva y muy suavemente la penetré. Un suspiro escapó de su garganta y me pareció música celestial que me transportaba a un hermoso escenario. La envolví con mi cuerpo, abrazándola muy despacio y al mismo tiempo con movimientos certeros de mi pelvis empecé a moverme dentro y fuera, dentro y fuera, sin dejar que se apartase de la barandilla. En pocos segundos ambos estabamos gimiendo, excitados. La visión de sus tetas bamboleantes hacia el vacío me embriagaban y no podía más que estrujarlas entre mis dedos sin dejar de penetrarla y aprisionarla entre mi cuerpo y la fría barandilla de la terraza.
- ¡Uhm, Julio, siempre consigues hacer conmigo lo que quieres! – Suspiró.
- Eres tú, la que consigue matarme de placer, princesa mía.
Empecé a empujar con fuerza, cada vez estaba más excitado, percibiendo como mi pene se hinchaba dentro de su estrecha vagina. Al sentir que sus músculos lo apretaban entre sus paredes, me sentí en la gloria. Pero me di cuenta de que si no me detenía me correría y necesitaba que ese momento durara aún más, quería que ella disfrutase como nunca. Por eso, ese instante debía ser largo, excitante y tortuoso.
Saqué mi sexo de su cálido refugio y la giré hacia mí, observando los ojos suplicantes de ardor de mi princesa, una cara que era la máxima expresión de placer y gozo. Acaricié su mejilla, la envolví en mis brazos y la llevé hacía la pared que hasta ese momento quedaba tras de mí. La apoyé en ella y tapé su cuerpo desnudo con el mío. Mi sexo quedaba justo entre sus piernas, que las abrió dispuesta a recibirme de nuevo. Sin mayor dilación, me encajé entre ellas y de nuevo la penetré. Sus piernas me atraparon contra ella al cruzarlas por detrás de mi espalda. Sonreía con picardía y esa mirada me volvió loco, así que no pude oponer resistencia por más tiempo. Empecé a empujar de nuevo, apretando mi cuerpo contra el suyo. Sus brazos se aferraban con fuerza a mi cuello y su boca se pegaba a mi oído dejándome oír sus musicales jadeos y dulces gemidos que me provocaban un placer delicioso. Sentí que no podría resistir mucho si ella seguía apretándome de esta manera y su lengua seguía lamiendo mi cuello como lo estaba haciendo. Empujé una y otra vez, y otra, y otra, cada vez con más fuerza, mientras mis manos apresaban sus nalgas apretándolas con fuerza. Mi sexo se hinchaba, lo sentía; como también sentía las convulsiones de su vagina apretándolo. Sabía que se iba a correr, sus gemidos, sus convulsiones, sus rápidos movimientos me lo anunciaban y se iban intensificando poco a poco hasta llegar al punto culminante en que todo su cuerpo explotó entre mis brazos. Mi pene no resistió por más tiempo y el semen comenzó a brotar inundando su delicioso sexo.
Permanecimos un tiempo unidos, recuperándonos de ese placer que no parecía querer abandonar nuestros cuerpos. Miramos hacia la calle y sonriéndonos nos besamos, sabedores de que aquella inusitada travesura era el regalo redondo para nuestras fantasías más desbordantes.
Nos dirigimos a la cama para continuar con ese juego, pero a partir de ahí bastante más sosegado.
Daniela y Claudio
Daniela y Claudio
Aunque de a dos, un agradable hormigueo y pequeños estremecimientos se expandieron por su cuerpo al contacto de su mano.
El calor subtropical se hacía notar por todas partes.
El estaba en la cama, semi desnudo, cubierto solo por el slip y con vestigios de la noche pasada.
Ella le contemplaba con ojos inquisitivos y dulces.
Las gotas de transpiración, aún suaves, brillaban como caireles sobre el cuerpo abandonado.
Contempló su fina cara, sus cabellos lacios enredados en los pliegues del sueño.
Bajó su mirada estudiando su talla de cuello alargado, hombros finos, tronco estrecho y plano. La cintura varonil se engrosaba para abarcar su cadera que se adelgazaba en fuertes muslos y piernas hasta desaparecer en finos pies.
En el naciente de las piernas resaltaba el sexo viril, un vergajo considerable para su edad, aún dormido, apilado en dos grandes testículos que, en conjunto, levantaban una pirámide cubierta de pendejos a modo de vegetación pubiana.
Como si tuvieran vida, los vellos se colaban bajo los elásticos del calzón comunicando un dejo de desprolijidad al conjunto, realzando la gruesa y larga estaca ahora presa de una semi erección matinal.
De los ojos de Daniela brotaba un fuego especial al contemplar a su amigo alertagado, en proceso de leve reanimación de un pesado sueño.
Sintió la presión de sus pantalones rojos ajustados como una segunda piel, en especial la tela que se metía y marcaba su raja y, al estar sentada, le comprimía y friccionaba el sexo, mientras débiles y agradables descargas le endurecían los pezones.
Sentada al borde de la cama, contemplándolo en su plácido descanso, notaba como ella se mojaba más y más. Se introdujo un dedo por dentro de los pantalones para sentir lo humedecido de sus bragas y, no pudo resistirse, metió el dedo por dentro de la tanga palpándose densamente la ardiente e inundada concha.
Una agradable hormigueo y pequeños estremecimientos se difundieron por su cuerpo al contacto de su mano. Sus ojos no podían dejar de recorrer los detalles de la piel de Claudio y, casi sin darse cuenta, movió la manos y los dedos adquirieron vida propia: arriba y abajo, muy suave, casi resbalando, sentía prologarse los estertores sobre las líneas de sus genitales, ofrendando sus más ocultas intimidades al placer de aquellas caricias mientras su pantalón se bajaba aún más, al ritmo de sus jadeos que llenaban la habitación y su cuerpo arqueándose hacia atrás, volviendo los ojos sobre sí mismos como contemplando el universo.
Absorta del lugar en que se encontraba, Sexo la mano libre sucesivamente desabrochó la transparente blusa y el brasier, desgranando del encierro sus jóvenes senos que se expandieron en su pujanza al son de la suelta, y a los que se abocaron sus dedos como tentáculos sedientos de satisfacer sus enrarecidos pezones.
Allá, su vista perdida en su interior viajaba por mundos eróticos de táctiles sensaciones que la encendían más allá del límite hasta entonces conocido, con una mano abocada a rozar su clítoris y la otra a pellizcar y endurecer sus pezones.
Podía sentir los acelerados latidos de su corazón lo mismo que la humedad que nacía de sus poros en una transpiración aromatizada de deseo y sexo, sensaciones que burbujeaban en su carne y que le causaban un éxtasis singular e intenso.
Sus manos habían dejado atrás la estrecha contención de sus carnes de sus piernas, asaltaron las nalgas, el ano y su vientre, hasta tomarse los pechos y apretarlos, además de chupar su propio índice saboreando sus jugos íntimos, madurados por el calor del verano y la cercanía del varón adherido a su par, y volver a meterse la mano abajo y acariciarse el clítoris en movimientos ora circulares, ora rectos, combinados, más y más fuertes y rápidos.
Desenfrenada intentaba llegar a la entrada de su sexo con algún dedo y metérselo, al tiempo que temblaba de deseo y pasión.
Desbocada, su tensión aumentaba entre caricias y, como un volcán, sintió nacer en el interior de sus entrañas la corriente orgásmica que le explotó en oleadas sucesivas, llenándola por dentro, meneos que fueron acompañados por coligados jadeos que expresaban la intensidad de su llegada.
Con los últimos estertores volvió la conciencia de sí misma y del lugar en que se encontraba. Casi sin aliento por el desgaste de su orgasmo, abrió los ojos, sin comprender las primeras imágenes que se alojaban en su cerebro.
En algún momento Claudio se había despertado y allí estaba casi sentado, mirándola con sus ojos abiertos como dos luceros, su verga tan grande como nunca había imaginado y su mano derecha ciñendo el tronco mientras, despacio, agitaba su piel de arriba a abajo.
—"Perdóname" dijo al volver en sí. "Nada, ahora me toca a mí", fue la respuesta al punto que aumentó el ritmo de su masaje.
Mientras su cuerpo se tensaba su mano subía y bajaba la piel de la verga. Su capullo rosado aparecía y desaparecía al compás de sus movimientos, en tanto el líquido preseminal dada un brillo especial a la piel de su cabeza
Ella dejó de cubrirse púdicamente sus pechos y se concentró en los meneos en el sexo de Claudio, hipnotizada por el órgano viril ahora desplegado. Después de todo era la primera vez que observaba de cerca y en detalle la espina de un hombre, tan potente en el concepto y tan frágil a la vista.
La observaba fascinada, recorriendo cada uno de los pliegues de la piel y de la carne hinchada hasta que Claudio en un rápido, incontrolable e irresistible movimiento, la tomó del cuello y llevó su boca a la endurecida pija, presionando lo suficiente como para vencer toda resistencia y alojar su caliente estaca en el tragadero que cedió con facilidad a sus embates.
A pesar de las arcadas y las nauseas, la vehemencia y la decisión de Claudio pudieron más y el falo su incrustó en la humedad ardiente del paladar, siendo recibido por la acojinada lengua de ella, ya entregada a la felatio.
Cuando cayeron las barricadas, ella pudo concentrarse en el sabor singular de la verga, en las caricias que él le indicaba y en las sensaciones desconocidas y enloquecedoras que le brotaban de sus labios al sentir el ardor viril de la carne apasionada.
El pingo de Claudio, salado por el sudor de calor y sexo, había llegado a su punto máximo y el enorme capullo rosado y suave, estaba afuera, mientras su lengua tallaba los recovecos de esa carne.
Mamaba esa pija con la pasión de primeriza y, en actos largamente estudiados, como había aprendido de las mujeres que relamían las gigantescas vergas en las innúmeras películas, arrancole a él, también, sensaciones increíbles. Lo sabía por la intensidad de sus jadeos.
Claudio la cogía por la boca y la excitación del hombre era tremenda, según intuyó al percibir la tensión extrema de sus músculos, momento tras del cual su verga comenzó a latir como un quásar y un chorro de semen, el primero de varios, inundó su boca deslizó el líquido viscoso y blanco por su garganta.
Cuando estuvo seguro que había tragado toda su leche, Claudio atemperó la presión de sus manos sobre la cabeza de ella, dejando que la lengua le limpie la poronga en largas lengüeteadas desde el escroto hasta el meato.
Después la acurrucó en su hombro para reponerse juntos en ese sopor de sexualidad y verano.
Polvazo en la playa de noche
Los dos lo teníamos claro: era imposible y no podíamos continuar así. Llevábamos ya demasiado tiempo con una curiosa relación mezcla de amistad y sexo con la que ni sabíamos ni queríamos terminar; es curioso las cosas que hemos llegado a hacer escondiéndonos de todo el mundo para tener un rato para los dos; uno de esos ratos mágicos, espectaculares, donde apenas había tiempo para explicaciones, simplemente para demostrar que, en cuestiones de sexo, estábamos hechos el uno para el otro.
Y que conste que antes de aquellas vacaciones de verano, nos habíamos prometido mil veces que nos íbamos a portar bien, que teníamos que mantenernos fríos, que no podíamos montar el espectáculo, que íbamos con demasiada gente a una casa pequeña y que se iba a notar… si, nos lo prometimos, pero antes de salir yo llene la maleta de condones y tu echaste las bolas chinas en tu neceser. No tenemos remedio.
Ocho personas, pocas camas, mucha bebida, playa, piscina, cervecita, siestas, acostarse de día… buena vida. Lo estábamos pasando genial aquellos días con todos nuestros amigos y, sorprendentemente, nos estábamos comportando, ahogando esas ganas de follarnos que nos entraban de vez en cuando. Pero nos conocemos demasiado bien, interpretábamos cada mirada, cada gesto y cada broma; los comentarios iban subiendo de tono, nos susurrábamos algo al oído al cruzarnos en la piscina, nos metíamos mano cuando nos cruzábamos por la casa…
Hasta que una noche volvimos de juerga a las tantas, nuestros amigos derrotados se fueron a la cama pero tú y yo dijimos que no teníamos sueño y que nos quedábamos viendo la tele (ya ves tú el interés que teníamos en ver la teletienda, los dos sabíamos de sobra lo que buscábamos). Esperamos que la oscuridad y el silencio fueran totales en la casa y en un sofá, bajo una manta, nuestras manos empezaron a buscar cautelosas el sexo del otro. Yo no podía reprimir que me temblaran las piernas por los nervios, demasiado tiempo esperándolo, y tú no podías dejar de mirar la escalera esperando que nos sorprendieran en cualquier momento. Sin embargo diste el paso, tu boca se acerco lentamente y rodeo mi polla con sus labios. Comenzaste a chuparla como solo tú sabes, despacio, metiéndotela bien dentro, jugando a engullirla entera, retorciendo tu lengua, subiendo, bajando… joder, te lo he dicho mil veces, pero no puedo evitar repetirlo: eres una diosa del sexo oral, suena a coña, pero, en momentos como este, doy gracias por haberte conocido. Sigues chupando unos minutos mas, pero no hay tiempo para deleites, como sigamos así nos pillan y habría que dar demasiadas explicaciones; así que apoyo mi mano en tu nuca para que aceleres un poco el ritmo, tú lo comprendes perfectamente y te dispones a llevarme al orgasmo y a llenarte la boca con mi semen una vez más; aquello ya es inevitable, agarro mi polla y la sacudo enérgicamente mientras succionas mi capullo. Me corro, notas como mi polla engorda aún más en tu boca y un primer chorro calido te llega hasta dentro, te sigues sorprendiendo de lo abundante de mis corridas, me retuerzo de placer alargando el momento; pero justo cuando termina mi orgasmo noto una sensación ya conocida: quiero seguir. Agito mi polla mientras tu chupas emocionada con mas ganas, sabes lo que viene, sabes lo que me esta pasando; apenas Sexo diez segundos después de mi orgasmo empieza otro aún más intenso, mi corrida sale a borbotones inundándote la boca y haciendo que resbale por tus labios, es intensísimo, es largísimo, es genial… Pero, no me lo puedo creer, según termino me vuelve a ocurrir lo mismo. Noto una fuerza incontrolable desde mis huevos, todos mis músculos se contraen y empalmo un tercer orgasmo. Yo no pensé que algo así pudiese ser posible, estoy muerto, han sido como dos minutos enteros de orgasmo monumental, una descarga continua, una maravilla. Te incorporas y nos miramos con los ojos como platos. Esto no puede ser. Pero y tanto que es. En alguna ocasión ya habías conseguido que me corriese dos veces seguidas gracias a tu hábil lengua, pero esto ya supera todos los límites. Tampoco es el mejor momento para comentar la jugada y buscar explicaciones, bastante escándalo hemos montado ya con la mamada. Decidimos irnos cada uno para su cama y esperar al día siguiente.
Y a la mañana siguiente, después de haber dormido como un bendito, vuelta a la normalidad, a hacer como si no pasase nada, a preparar la comida, a jugar a las cartas, a bromear y seguir jugando a la Play. Por la noche decidimos ir a hacer botellón a la playa, lo pasamos bien, bebemos reímos, alucinamos cuando parte de nuestros amigos se meten en pelotas en el mar a darse un chapuzón, comentamos al pillar a alguna pareja follando escondidos, paseamos… Cuando ya todos estamos cansados y plan toca a su fin, volvemos a desmarcarnos con la misma táctica: que no tenemos sueño y que nos quedamos dando un paseo por la playa. Y eso es lo que hacemos, andar y hablar, pero no me puedo quitar de la cabeza las ganas que tenias de montárnoslo en la playa, las ganas que tenias de que los dos follásemos en el agua, de escondernos entre algunas rocas, la cantidad de veces que te habías masturbado con esa idea la semana de antes y de cómo hasta habías empezado a escribir un relato con tus ensoñaciones.
Así que, aunque se que nos están esperando, aunque no me termina de ir del todo el exhibicionismo, aunque no soporto la idea de que alguien me observe mientras follo, a pesar de todo, doy el paso: lo vamos a hacer. Tras una débil resistencia por tu parte, te dejas llevar una vez mas por mi seguridad al comprobar que parece que lo tengo todo planeado desde hace tiempo, todo bajo control, cuando en realidad no soy más que un genio de la improvisación… El lugar parece hecho para ello, la zona más oscura de la playa, una silla elevada de madera para un eventual socorrista que por supuesto no esta a aquellas horas; si lo piensas fríamente, la forma de la plataforma esta pensada para follar, nos la han puesto a ti y a mí allí para que echásemos nuestro polvo.
Me siento mientras observo como te quitas el tanga y lo guardas en tu sujetador con una pasmosa naturalidad; bajo un poco mi bañador, abres tus piernas y te sientas sobre mí, colocando mi polla ya gorda hasta reventar a la entrada de tu coñito, noto su calor, lo noto húmedo. La agarras por su base y te la vas introduciendo lentamente al tiempo que cierras los ojos y echas tu cabeza hacia atrás.
Que ganas tenía de follarte, me dices al oído. Te agarro de tu culo y empezamos con un suave vaivén, pegándonos mucho el uno al otro, regalándonos mutuamente todo el placer que podemos. Nos encanta follar, lo hacemos bien, ¡que coño! ¡somos unos artistas! La compenetración es total, hemos llegado a conocernos tanto y tan bien que somos capaces de llevarnos al orgasmo en cualquier situación y de cualquier modo en un par de minutos; pero decidimos controlarnos, alargar un poco más ese placer. Tu empiezas a botar rítmicamente sobre mi, jadeando, de vez en cuando empujo mi cadera para que te entre más dentro, para que te sientas llena completamente, me apoyo sobre mis manos y te levanto en vilo, tu única unión con este mundo es a través de mi pene, para mi es una sensación de poder inigualable, para ti un estado de placer total. Entonces pronuncias las palabras mágicas: me tienes a punto, como sigas así me voy a correr. Adelante nena, tienes permiso; me encanta bromear en estas situaciones. Con mis manos en tu culo aceleramos el ritmo hasta que te llega un intenso y deseado orgasmo, te corres dulcemente sobre mí, jadeas, suspiras, susurras y finalmente me miras y me das las gracias. ¿Gracias? Aun no sabes lo que te queda. No se porque hoy tengo ganas de guerra, tengo ganas de que recuerdes este momento como el mejor polvo de tu vida, tengo ganas de que te corras tantas veces que pierdas la cuenta, tengo ganas de que me uses para darte placer y tengo ganas de que el mundo entero reviente a nuestro alrededor. Prefiero no darte demasiado descanso y ahora soy yo el que comienza a moverse deprisa, empujo con todas mis fuerzas, te inclino hacia atrás, te agarras de mi nuca y te follo rítmicamente, restregando mi pelvis contra tu clítoris, quiero que te corras otra vez y quiero que te corras ya. Tu cara de sorpresa me indica que voy por buen camino, estas tan caliente que notas como tu coño vuelve a contraerse, como ese cosquilleo en las piernas te invade y como comienzas de nuevo a correrte. Te echas sobre mí y tus últimos movimientos acompañan a tu segundo orgasmo. Estas roja como un tomate, sudando, solo alcanzas a decir una frase coherente: me estas matando.
Pero yo no se que me pasa hoy, me siento capaz de cualquier cosa. Al tiempo de recuperarte comienzas de nuevo a follarme, eres una amante muy solidaria, no te gusta perder por goleada en estas batallas, así que quieres darme mi orgasmo y devolverme parte de el placer que te estas llevando. Pero en ese momento recuerdo la noche anterior, mis tres infinitas descargas, y me parece más justo concederte el empate. Así que dejo que simplemente te afanes en buscar mi placer, en que saltes sobre mi buscando mi clímax, es que despliegues todas tus artes… pero estas tan absorta, tan caliente, tan jodidamente caliente que apenas te da tiempo a darte cuenta… ¡te estas corriendo otra vez! Un tercer orgasmo te sorprende tan intensa y fuertemente que gritas, gritas en mitad de esa playa vacía, si, si, siiiiiiii, me corroooooo, no creo que nadie haya dicho tantas veces el nombre de Dios en vano, a este paso te excomulgan. A mí en este momento la sonrisa de satisfacción ya no me cabe en la cara, verte destrozada, fundida con mi polla, entregada al placer más absoluto y genial, es todo un triunfo.
Te beso suavemente, poco a poco vas volviendo al mundo de los vivos. Quiero que te corras conmigo, me dices. No puedo negarle un deseo así a una diosa como tú; ahora mismo te daría lo que me pidieses. Así que volvemos a los orígenes y comenzamos a follarnos suave, lenta y deliciosamente. Tu abuntantísimo flujo nos empapa a los dos, el sudor nos resbala por la cara, tengo arena en el pelo y estamos reventados, pero vamos a por ello. De nuevo eres tu quien me toma ventaja y bajo los efectos de mis movimientos me avisas de que te viene una vez más, me insistes y me vuelves a pedir que me corra contigo; allá voy, noto como mi polla se hincha, como llena tu coño y se acopla perfectamente a tus labios, solo una décima de segundo antes, nos quedamos quietos, nos abrazamos y notamos como el placer nos inunda enteros, es una descarga total, uno de esos orgasmos que no se ven en las pelis porno, intenso, real, interminable, y por fin, el mundo entero desaparece a nuestro alrededor, solo están nuestros cuerpos y el placer que sienten.
Tardamos unos minutos en tomar consciencia de que estamos en un sitio publico, de que nuestros amigos se preguntaran que donde estamos y recuperamos la compostura y emprendemos el rumbo a casa.
Ha sido un polvo sublime, ¿el mejor que hemos echado? ¡que más da! Ya habrá tiempo mañana de pensar en todo lo demás, de momento, somos felices.
Sueño en la piscina del jardin
Decidí cambiar de trabajo y mudarme de la ciudad, estaba agobiada con tanto estrés citadino, es por eso que acepte un trabajo en las afueras de la ciudad cuidando la casa de una familia de diplomáticos
Llegue a un pueblo con una zona privada donde se hallaban las casas de lujo. Al ver la casa, estacione mi auto en la entrada y me dirigí ala puerta. Me recibió un hombre de unos 40 años, muy elegante, se identificó como Rodrigo, el dueño de la casa... Al preguntar por la familia me dijo que estaba divorciado, producto de sus constantes faltas en casa por los viajes, su ex lo dejo. Me explico que yo iba a vivir en una casa que estaba en la parte de atrás, con entrada y baño privado, y lo único que compartiría seria la cocina de la casa grande. De resto podría tener la privacidad de una casa pequeña muy cómoda, podría usar la piscina y tenia puesto para estacionar mi auto.
Mi único trabajo era supervisar al personal de la casa cuando el estuviera fuera del país.
Fue pasando el tiempo y me sentí muy cómoda con mi trabajo, los empleados me trataban como la señora de la casa aun sabiendo que no lo era. Rodrigo viajaba varias veces al mes, por lo que cuando nos veíamos, charlábamos rápidamente de lo acontecido en casa y él iba a descansar. Siempre tenia el detalle de traerme algún regalo de sus viajes, un perfume, una bata sexy, me dice que sabe que comprar porque eso era lo que más le fascinaba a su ex..
Yo utilizaba esas batas dentro de mi casa pequeña, y para salir al jardín me colocaba otra pieza encima. Soy muy coqueta y se que estas prendas se ven mucho mejor sin corpiño, de manera que con la brisa los pezones siempre están erectos y se dibujan de una forma muy sexy sobre el satén, además se ve muy sexy en hilo que traen estas batas, que se pierde dentro de muy redondeadas nalgas.
Un fin de semana toco feriado y todos los empleados se fueron desde el jueves, quedo completamente sola la casa y yo decidí no salir. Alquile algunas películas, y me dispuse a pasar el fin de semana de relax. Pase toda la mañana del viernes tomando sol en la piscina, como estaba sola no dude en hacerlo sin bañador. Me sentía muy sexy mostrando mi desnudez, sintiendo el agua de la piscina en cada rincón de mi cuerpo al nadar, incluso me masturbé un poco con el chorro que está dentro de la piscina.
Siempre me sentí observada pero pensaba que eran los nervios de estar desnuda por toda la casa, así que trate de olvidar eso, me coloque un pareo en la cadera quedando en top less , mi torso se veía perfecto con el brillo del agua y el bronceador, mis senos libres y mis pezones erectos, dispuestos para ser el manjar de alguna boca..
Me dirigí a la cocina a prepararme algún cóctel y salí a la piscina. Ya había pasado casi todo el día y yo estaba medio dormida en una de las sillas de la piscina un poco atontada por tantos cócteles, medio abrí los ojos y vi que la tarde estaba muy avanzada, yo seguía en top less pero no me importo así que seguí dormitando, comencé a sentir calor, y sentí esa presión en los pezones al contraerse por el frió, esa presión hizo que suspirara un poco pero no desperté, estaba sumida en ese sueño leve, sentía como mis senos eran masajeados tiernamente, y en medio de mi sueño yo misma los masajeaba pero también sentí que mi sexo* estaba siendo explorado, y sin pensarlo separe las piernas para disfrutar de ese masaje.
Poco a poco comencé a sentirme muy excitada y a gemir, esas manos que masajeaban mis senos, los pellizcaban sutilmente, incluso sentí la succión de una boca, también sentí mis jugos resbalar por mi entrepierna, cuando tuve mi primer orgasmo solo con el masaje en mi clítoris. Instintivamente baje mis manos por mi cintura y toque mi vagina, húmeda y un poco hinchada por los masajes, hundí un par de dedos dentro de mi y casi sin pensar los lleve a mi boca para sentir mi dulce sabor. Tome el pareo y me cubrí un poco del frió. Seguí tumbada en la silla. Pero esta vez de espaldas. A los pocos minutos comencé a sentir esas manos misteriosas que me manoseaban las nalgas, yo ya excitada separe un poco las piernas, dándole el espacio y la libertad de explorar mis adentros a esas manos, que hábilmente comenzaron a restregar mis jugos por toda mi raja. Yo sin parar de suspirar levante un poco mi cadera y le ofrecí un buen panorama de mi raja perfectamente depilada a ese extraño, que no dudo un minuto en hundir un ágil lengua dentro de mi..
Así estuvo un rato hasta que paro y me tomo por las caderas, comenzó a rozarme la raja con su miembro inhiesto, se sentía grande y estaba húmedo de tanto roce entre mis piernas, mientras hacia esto no dejaba de meter sus dedos en mi culo dándome el máximo placer.. Hasta que no pudo aguantar mas y se reclino sobre mi espalda acomodando el glande en la entrada de mi vagina y lo empujo. Entro sin ninguna dificultad ya que yo estaba esperándolo desde hace tiempo.
Esta embestida frenética me hizo darme cuenta de que ya no era un sueño, de que estaba en la silla de la piscina en posición perrito siendo penetrada y manosead por un extraño. Y además lo estaba disfrutando, sentía ese cuerpo y esas manos sobre mí, escuchaba el sonido de los cuerpos cada vez que chocaba contra mí, sentía unos dedos hábiles halando mi clítoris mientras otra mano morreaba mis senos. Hasta que una voz al oído me hizo reconocer a mi misterioso amante:
-Lucia, siempre he querido hacerte mía desde que te vi.
Era Rodrigo, que había llegado mientras yo estaba en la piscina y no lo note…
Sentí sorpresa y un poco de vergüenza, pero el placer era mayor, Rodrigo me tomo fuertemente con sus manos y yo lo llene con mis jugos, al terminar ese orgasmo, él inmediatamente saco su pene de mi vagina y coloco su glande en la entrada de mi culo, que ya estaba completamente dilatado para recibirle, entro y salio a su antojo, como si ya hubiese estado antes allí. Me hizo voltearme y quedar acostada en mi espalda, frente a él, subió mis piernas en sus hombros y nuevamente se metió en mi culo, lo sentí divinamente y esta vez lo hizo lento, al tiempo que me miraba a los ojos, con deseos
Luego de varios espasmos de su cuerpo sentí su leche caliente que me llenaba por dentro. Estuvo así un rato hasta que su pene dejo de moverse dentro de mi y lo saco, se recostó en la silla a mi lado y yo con mi ágil lengua devore todo rastro de semen de su tronco, Rodrigo me tomo por los hombros y me incorporo para acostarme en su pecho, nos besamos apasionadamente, hasta caer rendidos, en un sueño divino bajo la luna..
Esa mañana desperté en la habitación principal de la casa, con Rodrigo trayendo el café a la cama, y haciéndome suya nuevamente.. Cosa que haría muy a menudo a partir de ese día.
El ascensor y mi vecina
Hacía tiempo que mi vecina me tenía muy caliente. Es una chica normal tirando a linda, con un caminar sensual y una hermosa sonrisa provocadora. A veces nos encontrábamos en el ascensor más pequeño del edificio en donde vivimos y nuestras caras quedaban cerca por lo que, al hablarnos, aprovechaba para comerle con mi vista su boca; me encantaban esos labios pronunciados y bien delineados, su sonrisa era muy contagiosa y atractiva.
Podía ver como ella también se detenía mucho tiempo en mi boca y luego se sonreía mordiéndose suavemente el costado de sus labios.
Sus tetas* y cola eran muy agradables, realmente estaba buena. Su andar en vaivén contoneando su cadera me deleitaba y ella lo sabía porque en más de una oportunidad antes de entrar a su departamento, se daba vuelta rápidamente y me veía como estudiaba su cola. Ella se sonreía y me decía simplemente: "chauu".
Una tarde de verano en que mi mujer había salido con sus hermanas -por lo cual iba a tardar mucho-, yo había bajado a comprar una gaseosa. De regreso a mi departamento, tomo el ascensor pequeño porque es el que me deja justo al lado de mi puerta. Cuando se abren las puertas mis ojos no podían creer lo que veía, era mi vecina que subía al ascensor para irse a la terraza a tomar sol. Ella estaba solamente con una bikini y llevaba un toallón en sus manos, pero no se había tapado.
-"Holaa", me dice entre sorprendida y contenta
-"¿Cómo estás, bombón?", le respondí enseguida. "Veo que vas a aprovechar el sol un rato, me parece bien"
-"Sí, jajaja. A esta hora no hay nadie en la terraza y así me salvo de las miradas indiscretas que me quieren desnudar todo el tiempo"
Ambos nos reimos mucho por su comentario y ahí le dije: "Bueno, no te pudiste salvar de mi mirada. Estás muy linda así"
Ella se puso colorada y su respiración se entrecortó un poco: -"Bueno...jaja...gracias...no lo decía por vos precisamente"
Al escuchar esas palabras, mi instinto de hombre me hizo apretar el acelerador a fondo y le contesté:
-"¿Ah, no?. Bueno, gracias, o sea que me dejás que te desnude con mi mirada por completo..."
Me miró, se sonrió como lo hacía siempre, su rostro todo colorado por la situación, y clavó sus ojos en los míos. No pude evitar mirarla fijo y empezar a bajar lentamente mi mirada por su boca -con sus labios mordiéndose a un costado-, su cuello, hasta deternerlos en sus hermosas tetas, abultadas y apenas cubiertas por el top de la bikini. Noté sus pezones medios endurecidos y me quedé ahí unos segundos. Enseguida levanté mis ojos hacia ella otra vez y brevemente los cerró, como dándome permiso para lo que quisiera.
Lo pequeño del ascensor hizo que fuera fácil juntar nuestros cuerpos y nuestras lenguas se comenzaron a fundir en una. Mis manos la tomaron fuerte hacia mí mientras manoseaba esa cola que tanto me había hecho calentar.
-"vení, vamos a mi departamento", le digo
-"¿Y tu mujer?"
-"Salió y va a tardar mucho", le respondí mientras le mordía los labios y le pasaba la lengua
Al detenerse el ascensor, salimos, no sin antes cerciorarme de que nadie nos veía en el pasillo. Enseguida entramos a mi departamento y al cerrar la puerta nos fundimos en un abrazo fuerte, largo, apasionado, con nuestras lenguas uniéndose y mis manos arrancando su bikini. Me quité mi camisa como pude y ella tiró fuerte hacia abajo para sacarme el short, pero también salió mi boxer por lo que quedé totalmente desnudo y con mi verga durísima a escasos centímetros de su boca.
Ella me miró, deseándome, relamiéndose, y en el momento en que iba a tomar mi verga para mamarla, la levanto en mis brazos y le digo: "todavía no, bebé. Papi te va a hacer sufrir de placer primero".
Sus ojos se cerraron extasiados y la cargué hacia mi habitación, donde nos miraba el retrato de mi mujer...
Me paré detrás de ella, mis manos tomándola por la cintura fuerte contra mi cuerpo, haciéndole sentir mi verga hinchada y caliente entre su cola y su cintura...mi boca recorriendo lentamente su cuello, subiendo a morder su oreja, bajando al cuello para seguir camino hacia sus mejillas...mis manos subiendo hasta llegar a sus tetas...exprimiéndolas...masajéandolas suave pero firmemente...juntándolas...moviéndolas hacia arriba...moviéndolas hacia abajo...mientras mi lengua explora sus labios, que se abren, que dejan escapar su lengua, que se une con la mía...nos chupamos las bocas sin cesar y siento con placer la suavidad de su lengua que me incita a comérsela más y más profundo...
Las palmas de mis manos rozando en círculos sus pezones, haciéndolos poner duros como roca...mis dedos que comienzan a pellizcarlos suave...a retorcerlos apenas, haciendo que escape un gemido de placer de su boca ahogada por la mía...mientras su cuerpo responde y su cola se mueve en cadencia lenta y armoniosa contra mi pija húmeda...frotándomela con sus nalgas...subiendo y bajando apenas pero lo suficiente como para masturbarme...
Mientras la beso sin pausa, dejo una mano jugando con sus tetas, masajéandolas como nunca nadie haya recorrido esos montes, mientras mi otra mano baja de prisa y la palma cubre su cueva...caliente...palpitante...
Mis dedos que recorren lentamente el contorno de los labios de esa vulva ansiosa...mi pulgar que comienza a jugar en círculos con su clítoris y de su boca los gemidos escapan sin cesar al aumentar más y más el ritmo con el que torturo de placer ese clítoris candente...húmedo...
Mientras el pulgar sigue masajeando el clítoris, mis otros dedos comienzan a separar los labios de esa cuevita chorreante de jugos, volviéndolos a juntar, separándolos nuevamente y su cuerpo se arquea estirando su cabeza hacia atrás para que mi lengua juuegue por todo su cuello y sus gritos de éxtasis inundan la habitación...sus tetas* que explotan por lo duras en mi mano que las sostiene y recorre sus perímetros, contoneando sus pezones, recorriendo las auréolas...
Dos dedos que se meten lentamente en su cueva, sintiendo el calor y la humedad en su interior...dos dedos que salen igual de lento y vuelven a arremeter cada vez con más prisa...
Mi verga que se moja más y más...que se inunda del calor que corre por mi cuerpo...su cola que me lo frota más...más...más...
Hasta que la pongo contra la pared y ella, rápidamente, separa sus piernas, mostrándome, ofreciéndome su papo...
Mi boca empieza a besar su espalda, Sexo bajando desesperadamente...al arrodillarme, mi boca sin piedad comienza a besar sus nalgas redondas...hermosas...mis manos que manosean esa cola una y otra vez...juntando y separando los cachetes...Ella que mueve su cola como loca...Yo que tomo las nalgas y las abro y mi lengua se pierde con fuerza en el interior de su cueva...
-"aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa aahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh..."
...grita como loba en celo...mi lengua que arremete dura nuevamente contra su cueva hirviente y mis dedos que masajean el clítoris...
-"aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa aahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh..."
...grita nuevamente mientras mueve en frenesí su hermoso y redondeado trasero contra mi cara...
Noto que sus piernas comienzan a temblar y tira su cabeza hacia atrás mientras solloza y gime...
Mi lengua que arremete una vez más y siento el temblor en su cueva...
-"aaaaaaaaaaaaah hhhhhhhhhhhhhhhhhhhh...síííííííííííííííí´...aaaaaaaaaaaaaaaa aaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh..."
Todo su orgasmo salta en mi boca...me empapa la cara al frotarme su cola...me inunda de jugos calientes, salados...indescriptibles sensaciones inundan mi cuerpo mientras ella arenga una vez más:
-"aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa aaaaaaahhhhhhhhhhh hhhhhhhhhhhhhhhhhh...hijo de pu..taaaa...hijo de putahijodeputahijodeputaaaaaaaahhhhhhhhhhh..."
Me levanto y le hago sentir mi pija al palo entre sus piernas...le golpeo su papo con la cabeza caliente de mi pija una y otra vez...ella se acomoda para que la atraviese de una...y suplica y suplica...
-"pija...pija hijo de puta...pi...jaaa..."
Pero la tomo del pelo tirándole la cabeza hacia atrás y la doy vuelta...sus ojos medio abiertos...extasiada...su boca abierta, sabiendo lo que se le venía...la contemplo y ella a mí...su cara pide piedad...pide más...su cara es deseo...sus ojos son fuego incesante...y la empujo hacia abajo...
Obediente, se arrodilla enseguida y, como perra con un pedazo de carne sabrosa, se engulle de una toda mi verga...
-"sííííííí..."
grito...siento su lengua que recorre como nunca nadie lo había hecho mi falo entero...
-"síííííí..."
La miro...veo como mi pija sale de su boca y un hilo de saliva pende entre mi glande y su lengua...sus ojos me observan con malicia...con deseo...con ardor...y su lengua se junta nuevamente con mi glande...recorriéndolo en su alrededor...mojándolo más...succionándolo como chupete...solo el glande...solo el glande es extasiado con su lengua...solo el glande recibe su saliva...
Veo mi verga lubricada por su saliva y mi preorgasmo...hinchadísima...
Sus ojos me miran...gozosos de verme extasiado...y nuevamente su lengua empieza a recorrer toda la extensión de mi falo...llegando hasta la base del pene y nuevamente hacia el glande...una y otra vez repite el movimiento mientras su cuerpo se bambolea hacia adelante y hacia atrás...su cuerpo sostenido por sus manos y sus rodillas...sus pies doblados un poco hacia arriba...y sigue su movimiento de columpio...mostrándome la maestría con la que sabe hacer gozar a un hombre...
Y ahora detiene su vaivén para concentrarse en mis bolas a las que recorre lentamente...suavemente...mientras sostiene mi pija empapada hacia arriba, contra mi vientre...y su otra mano recorre mis nalgas redondas...
Su boca se come suavemente mis huevos mientras su mano juega con mi ano...masajéandolo...comenzándolo a abrir con dos de sus dedos haciendo movimientos circulares...y comienza a penetrar mi cola lentamente...cierro mis ojos y me dejo llevar por el placer de sentir sus dedos jugando en mi cola y su boca comiendo por entero mi pija...
Siento el ardor interno en mis huevos...siento la sangre fluir como loca por mi verga...siento que la leche comienza a subir...y ella...ella sintiendo el temblor de mi pija, toda en el interior de su boca, la muerde suave y empieza a chupar con fruición solamente el glande...mis piernas apenas me sostienen cuando...
-"aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh..."
...un dedo suyo me penetra todo y lanzo un chorro enorme y acelerado dentro de su boca...
Quiero mantener los ojos cerrados pero a la vez no quiero perderme el espectáculo de mi leche cayendo en sus labios...
La miro...la veo recibir los lechazos...la veo mirarme...la veo tomar leche para luego mostrarme como la deja escurrir por sus labios...la veo mostrarme su boca abierta...veo la leche mezclada con su saliva...veo como cae por sus labios hacia su mentón...como se hace un largo y grueso hilo hasta sus tetas...salpicadas del blanco líquido...
Y la veo mirarme con una sonrisa pícara...la veo mostrarme su lengua cubierta de leche y saliva...y la veo cerrar la boca y tragarse todo...todo...todo...
Caigo hacia el piso de rodillas...caigo frente a su cara...nos miramos y nuestras lenguas no pueden esperar a encontrarse nuevamente...
Nuestras lenguas se cruzan, se entrelazan, mis manos fuertes la atraen hacia mí...sus tetas* apretadas contra mi velludo pecho...mi pija con algo de leche chocando contra su ombligo...
La tomo entre mis brazos y la levanto...la llevo a la cama...
La dejo caer sobre el mullido colchón y de rebote se da vuelta...coloca su cara contra la almohada y levanta su cadera...sus piernas dobladas, separadas...sus tetas* rozando la sábana...
-"¿Te gusta la cuevita de la nena, papi?"
Me dice con picardía.
-"Papi te va a dar todo lo que tiene por esa cuevita. Le va a dar todo a su nena putona"
Y ella mueve en círculos lentamente su cola, pasando unos dedos por los labios de la cueva, separándolos, mostrándome todo el agujero empapado de jugos esperando por mi sexo...
Tomo mi pija y la froto contra su vulva...ella que arremete con su cuerpo hacia atrás y yo que le saco la pija para que no entre...
-"uuuu...papi....quiero pija...papi malo"
Y al escuchar esas palabras, mi verga se incrusta sin piedad en el interior de su cueva...
-"aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhh...hijo de putaaaaahhhh...así cogete a la nena...síííííííí"
La muevo con firmeza pero a ritmo tranquilo, apretándole las tetas, manoseando sus pezones una y otra vez...
Muevo la pija hacia adelante y hacia atrás...en diagonal...en círculos...buscando los lugares precisos en donde ella se pone más loca...
-"ahh sí sí sí...así así dame pija papi...ahh así me gusta más...así así más más más...ahhh...papi...ahhh"
Mis movimientos se hacen más rápidos, más bruscos...
Me encanta manosear su cola, recorrerle las nalgas redondas...preciosas...mientras mi pulgar comienza a jugar por su ano...le empujo el dedo y se mete sin problemas...ese culo ha sido abierto ya...me encanta...
Le saco la verga de la cueva...
-"nooooooo!!!...papi!!!...no la saqueeees"
-"Papi te va a dar la pija por la colita"
-"no, no...por la colita no!!. Nunca lo hice..."
Sabía que estaba mintiendo, tenía la cola bastante abierta...
-"Encima de puta, sos una nenita mentirosa. Este culo ya lo ha llenado con leche más de un tipo"
Y le meto todo el pulgar, dando ella un pequeño brinco hacia adelante, como dejándose caer pero mi mano la sostiene por las tetas...
-"ahhh...sí papi...sí sí...soy muy puta...los tipos me cogen siempre por el culo...me lo llenan con leche caliente...sí..ahhh"
Sin que pudiera decir más, acomodo el glande en la entrada de esa culo y le ordeno que se lo clave...
-"aahhh sííí"
y su cuerpo se va hacia atrás lentamente y mi verga le empieza a horadar ese agujero...
-"ahh putita así más...clavate toda la pijota, dale puta, más"
y ella, obediente, da un empujón más hacia atrás y toda mi verga desaparece dentro de su colita...
-"sííiíi...putita rica...síííí"
La muevo sin piedad, con furia. La tomo del cabello hacia atrás, como si de una rienda sobre una yegua se tratara, y su cabeza se levanta, me acerco a chuponearla mientras mi verga sigue castigando la colita de la putita...
-"¿así te gusta, bebé?, ¿así te gusta la pija de papi en la colita"
-"sííí...no la saques, papi, porfi...no la saques...ah ah ah"
Mientras la tengo tomada del cabello con una mano, la otra no para de manosearle la cuevita, volviendo loco su clítoris, poniéndolo a punto para estallar. Siento que mi pija es recorrida por una sensación de calor y placer...siento la leche que se aproxima a ser derramada en su colita y ella siente mis latidos...
-"no te detengas papi...dame toda la leche que tengas...yo acabo ya también...dame fuerte...dame...dame..."
Siento que mi mano que manosea su cueva se empieza a mojar y un grito estalla en la habitación:
-"aaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhh hhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh...síííííííííí"
la yegua me tiraba todo su orgasmo en la mano...
-"hijo de putaaaaaaahhhhhhhhhhh.. .mmmmmmmmmmmmmmmmmm"
su boca apretada contra la almohada y su cueva inundandome de jugos la mano...
La pija no aguanta más y doy una estocada fuerte para clavarla bien a fondo de su cola, siento la explosión...
-"llega...llegaaaaaaaaaaa aaaaaaaaaaahhhhhhhhh...aaahhh...la lecheee...aaahhh"
Los chorros de leche que me quedaban salen expulsados como torpedos en su interior, puedo sentir su cola mojándose con mi leche y temblar sus piernas...
Me quedo con la pija dentro de su cola mientras la tomo por la cintura y la aprieto bien contra mi cuerpo. Ella se deja caer y se desenvaina mi verga de su culo, caigo a su lado, cansado, transpirado, y feliz...
La abrazo y coloca su cara contra mi pecho mientras le acaricio el cabello y bajo por su espalda.
Así nos quedamos largo rato, sin hablar, extenuados pero con una sensación de plenitud que nada ni nadie era capaz de alterar.
La caliente flaca Karina
LA CALIENTE FLACA KARINA
Vivo en un barrio donde desde pequeño mantenemos un grupo grande de amigos. Entre hombre y mujeres seremos unos 12 a 15 amigos mas o menos entre hombre y mujeres. Crecimos juntos, nos desarrollamos juntos, mas de algún noviazgo nació entre el grupo, en fin. Hasta que poco a poco los mas grandes comenzaron a entrar a la universidad y los otros apunto de salir del colegió. En ese grupo me encontraba yo.
Una tarde, me encontraba en mi casa, sin hacer nada, cuando recibo la llamada de la flaca Karina.
Hola Benja
Hola flaca, ¿Cómo te va?
Bien, acá estamos y ¿tu? ¿que haces?
Nada , echado viendo televisión
Yo igual
¿algún panorama?
Si y no.. no se …
Como si y no.. ¿estas media rara o es idea mía?
No.. bueno .. si ..no se..
Que te pasa flaca…haber cuéntame…sabes que puedes contar conmigo
Si se..por eso te llame
¿tienes un problema?
Si…. No.. no se Benja ,, es un poco difícil de contar
Pero cuéntame..¿que tan grave puede ser?
No es grave .. bueno .. no se…es algo .. no se ..es difícil contarlo por teléfono
¿quieres que vaya a tu casa?
¡no! ..peor …no me atrevería a contártelo en persona
No te entiendo
No se Benja.. tu eres mi mejor amigo…y tengo algo que contarte ..pero me da cosa.
¡Estas embarazada ¡
No hombre como se te ocurre…¡de quien!
No se.. ¿del Carlos?
Esta loco..si hace como un año y medio que no pasa nada con el .. bueno ni con nadie
¿entonces?
Entonces…bueno… no se … quizás no debí llamarte..mejor olvídalo
¡ya po’ flaca, no te pongas tonta!..por que no me dices de una vez lo que te pasa.. en una de esas te puedo ayudar…¿te mandaste una cagá?
No Benja, es algo completamente distinto
Entonces….
No se ..me cuesta enfrentarlo..pero …
Haber..si no te mandaste una caga.. no estas embarazada… que mierda te pasa…
No se….son cosas de mujeres pienso
¿y por que me llamaste a mi y no llamaste a la Carola o a la Claudia?.. quizás ellas te puedan ayudar.
No pueden
Y … ¿yo si?
Si
Haber..me tienes muy metido… ya no seas tonta y dímelo de una vez….¿o no tienes confianza conmigo?
Si tengo …por eso te llame
¿Entonces?
Ya..bueno ..te lo voy a decir.. pero quiero una promesa de tu parte
Dime
¡Júrame que lo que te diga , nunca se lo vas a decir a nadie!
No seas tonta, me conoces….
Si .. te conozco…confió en ti… por eso te voy a contar…
Ya..dime..que te pasa de una vez…
Que me dirías si te digo que tengo una amiga…
¿eres lesbiana?
No estúpido, como se te ocurre …
Perdona.. ja ja ja
Ya ,, mejor no te cuento nada.. olvídate que llame..
¡ya!..¡no!..¡disculpa!..no fue mi intención , es que me tienes metido, no se que pensar.. y tu tienes la culpa que no hablas nunca
Bueno …. Ya…escucha … que me dirías si te digo que tengo una amiga..que anda con muchas ganas de tener sexo, pero solo eso sexo, nada mas, sin amor, ni rollos ni nada ….y que piensa que tu eres el indicado para sacarle las ganas?
¡que me la presentes!
Ya po’ ,lo digo en serio
Yo igual
¿si?
Obvio..una oportunidad así no se desaprovecha
Y si te digo que no es muy bonita
¿es muy fea?
Bueno .. no tanto ..no se….
¿Qué amiga es?
Pero ¿que me dirías?
No se….si es guatona ..no
No, no es guatona..
Mmm quien es
¿Pero que le dirías?
¿Pero quien es?
Solo una amiga
Pero dime quien es..como te voy a decir a si como a si…
Ya.. quieres saber.. bueno .. pero acuérdate de tu promesa…solo queda entre los dos…aunque me muera de vergüenza .. soy yo
¡yaaaaa!...¿Me estas …??
No, te lo digo en serio
No te creo…me estas haciendo una Sexo broma
No, te lo digo bien en serio
Me estas diciendo que quieres…conmigo?
Si ,, pero veo que no quieres..solo recuerda tu promesa, que quede entre los dos
No, no digo que no quiero …es que es raro, nada mas…no todos los días lo llaman a uno diciéndole eso
Bueno..tu sabes que nosotros , de todos ,nosotros somos muy buenos amigos, yo te considero mi mejor amigo ..tengo confianza en ti..eres reservado ..pero la verdad es que no se que me pasa… ando muy excitada todo el tiempo , ya hace mucho que no tengo pareja, casi dos años y pensé que a ti, quizás ….no se.. te gustaría…
Claro que me gustaría.. ¿pero de verdad?..disculpa pero no me lo creo
Lo digo muy en serio.. eso quedaría solo para nosotros.. sin rollos..sin sentimientos. Solo pasar un rato agradable … y eso nada mas
La verdad flaca..que de solo escucharte..ni te cuento como me he puesto
¿de verdad?
Si
¿ y que dices?.. pero en serio..sin bromas
Te digo si
¿ de verdad?
Si..tu dime cuando y donde
¿Puedes ahora?
¿ahora?..si..claro…¿en tu casa?
Si..mis viejos no llegan hasta la noche y mi hermana sale del colegió a las 6:15 ….llega acá cerca de las 7:00..es decir..tenemos como 4 horas
Ya..dame 10 minutos y llego por ahí
Ok. te espero..pero confió en ti que de esto ni una palabra a nadie
No te preocupes, esto queda entre los dos.
Chao
Nos vemos
La flaca Karina era una de mis mejores amigas. Vivía a la vuelta de la esquina. La conocí cuando tenía 8 años. Una vez la había besado cuando tenía 11años creo, pero solo en un juego, nunca nada mas. Era alta, muy delgada, de cara quizás no muy agraciada, pero una de las mujeres mas simpáticas del grupo y si somos prácticos, mi mejor amiga. Delgada, alta, quizás mas alta que yo, con muy pocas tetas, poco culo, pero por lo que habíamos sabido por Carlos, el único pololo que había tenido y que la había echo mujer a los16 años, era en extremo* caliente.
Me lavé rápidamente y salí rumbo a su casa, tratando y deseando que nadie me viera entrar a su casa. Era frecuente que yo estuviese en su casa, a nadie le hubiese parecido extraño, pero ese día, me sentía en extremo* nervioso de que alguien me viera entrar.
Apenas toque el timbre de su casa, sentí como el portero eléctrico se abrió y pasé. La puerta estaba junta y Karina estaba en el living de su casa bebiendo una cerveza.
pasa
hola
hola..¿te vio alguien entrar?
No, nadie
Que bueno
¿Cómo estas?
Con vergüenza… ¿y tu?
Es raro
Ni que lo digas ..ya me he tomado como 4 cervezas
¿Y no hay una para mi?
Claro..espera
Karina entra a la cocina, me pasa la cerveza y se sienta con las piernas abiertas en el sillón. Esa tarde usaba un pantalón corto de mezclilla, sin zapatos, y bebía a grandes tragos su cerveza. Yo la miraba de una manera distinta. Esa misma amiga con la que crecí, ahora ahí, con 18 años dispuesta a saciar sus ganas conmigo. Su delgado cuerpo en ese instante no era para nada despreciable. Sus piernas largas, aunque delgadas, era deliciosas, mas aun con ese pantalón que estaba usando. Me senté a su lado y tratábamos de conversar de una manera normal, pero a duras penas nos salía la conversación. Yo buscaba el momento exacto para abalanzarme sobre ella, sabiendo de ante mano que no tendría un "no" por respuesta, pero era difícil. Karina había sido mi mejor amiga por muchos años, y sentía un poco de vergüenza estar en esa situación con ella. Pero era mi deber como hombre abordarla, así que si o si tenía que hacerlo.
Esperé que ella terminara su cerveza y casi al mismo tiempo la dejamos en la mesa de centro. Nos quedamos en silencio sabiendo lo que venía. Pasó como un minuto sin articular palabra, hasta que decidido, me acerque a ella y la besé. Fue un beso suave al principio que poco apoco se fue tornando mas y mas apasionado. Su delgado cuerpo entre mis brazos, nuestras lenguas rozándose sin parar, fundiéndonos en un exquisito beso.
Realmente la flaca daba unos besos exquisitos.
Mis manos acariciaban sus delgadas piernas, apretándoselas, haciendo que sus besos fuesen más apasionados todavía hasta que separándose un poco, lanzó su primer gemido, ya cuando mis manos le acariciaban la parte interna de sus piernas. Hasta que en susurros me dijo :
¿quieres que te la chupe?
Siii!..estas muy rica …
Relájate…
Entre los dos desabrochamos mi pantalón, quedando hasta mis rodillas. Mi verga dura como una roca entre las manos de la flaca, que la miraba deseosa ese pedazo de carne y sin aguantarse más, la metió a su boca dándome una chupada espectacular. La chupaba como los dioses, con mucha fuerza, sin soltármela, metiéndola entera en su boca, chupando fuertemente, sacándola, masturbándome un poco, para volver a meterla entera a su boca. La verdad nunca pensé que mi amiga la chupara tan rico, me hacia sentir sensaciones divinas, como su lengua me recorría completamente mi palo, como con una de sus manos me apretaba las bolas y con la otra me masturbaba con la presión exacta, ni muy suave, ni muy despacio.
Estaba sintiendo mucho placer, pero quería ver a mi amiga desnuda, así que le saque su polera por sobre su cabeza y apenas le desabroché sus pantalones, ella misma se desnudo completamente.
Estábamos enceguecidos por el placer. Yo en segundos también me había desnudado y nos tocábamos sentados uno al lado del otro nuestros sexos* .
En esos instantes, esa flaca amiga mía, se había transformado en una sensual mujer, con un cuerpo divino, a pesar de ser tan delgada, besando su cuello, sus pequeños pechos, pero con unos pezones muy pronunciados.
Sin articular ni una palabra, sabíamos exactamente lo que queríamos. Besando sus pechos fui bajando hasta verme de rodillas en la alfombra, con las piernas de la flaca abiertas a todo dar, mostrándome en Sexo sms plenitud su sexo, que no paso mas de fracciones de segundos, antes de recibir mi ansiosa lengua que la recorrió por completo. Sentí como su mano me tiraba de los cabellos, y me hacía chuparle con más fuerza ese poblado y húmedo sexo.
No faltaba decir nada, solo me bastó con levantarme, para que ella se acostara de espaldas el sillón, abriera sus piernas y me diera la opción de meterme entre ellas. Mis manos se metieron debajo de su delgado culo, y colocándole el pene en la entrada de su sexo, la apreté contra mi, sintiendo como mi verga se abría paso en ese poco transitado lugar. Karina emitió un gran gemido de placer, apretándome más contra ella sintiendo como la verga de su amigo, se alojaba perfectamente en su hendidura. Comenzamos a follar como locos, nos movíamos al mismo ritmo, sintiendo los gemidos de mi mejor amiga en mi oído cada vez que yo le daba una estocada de carne, pidiéndome mas y mas.
Le dije que la quería en cuatro patas y haciéndome caso inmediatamente me mostró su culo, ansioso de recibir mi verga por detrás. Sin contemplación apunte mi verga por donde mismo se había estado metiendo y se la enterré una y otra vez, haciendo que gimiera de placer.
Éramos el uno para el otro en el sexo, no teníamos que decir nada, sabíamos exactamente lo que uno u otro quería. Me senté en el sillón y ella se sentó sobre mi, abierta de piernas sentándose en mi verga, moviéndose de arriba a bajo enterrándose entera mi verga, mientras yo me deleitaba tirándole los pezones y masturbándola con mi mano. Estuvimos a si un rato, luego ella se dio vuelta colocándose de frente a mi, pidiéndome que le chupara sus pequeñas tetas.
Karina siempre había sido buena para la gimnasia y esa tarde me lo demostró. Era rico sentir su liviano cuerpo sobre mi, el cual podía mover a mi antojo. La levantaba completamente y la hacía descender exactamente sobre mi verga, enterrándosela completamente.
Fue en esta posición luego de un buen rato, en que ella me dijo que estaba lista y que quería sentir que me descargara dentro de ella. Apretándole con fuerza su delgado culo, me comencé amover más y más rápido hasta que sentí como su sexo* me apretaba fuertemente y diciéndome…- ¡Ahora! - comenzó a acabar al mismo tiempo que yo , ya sin poder aguantar mas me descargaba dentro de mi querida amiga.
La flaca permaneció unos momentos subiendo y bajando , sacándome hasta la última gota de semen, hasta que en una postura, nada sensual, se sentó a mi lado, con sus flacas piernas abiertas, tratando de recobrar la respiración y bebiendo su cerveza, diciendo a cada instantes.. - ¡ que locura! –
Me preguntó si quería otra cerveza, y le dije que si. Completamente desnuda, sin ninguna vergüenza de su cuerpo, fue hasta el refrigerador, y me trajo otra cerveza. Nos mirábamos y nos reíamos pensando en lo que dirían nuestros amigos si supieran lo que había pasado entre nosotros.
Luego me tomo de la mano, y desnudos caminamos hasta el cuarto de mi tía, bueno, le digo tía por los años que la conozco, nada mas. Ahí nos besamos apasionadamente e hicimos un fabuloso 69, con la flaca sobre mi, deleitándome a concho con toda su zorra, mientras ella engullía completamente mi verga. Follamos por casi una hora, en todas las posiciones posibles hasta que acabamos otra vez al mismo tiempo en la posición a lo perrito, con ella en cuatro patas sobre la cama y yo parado a los pies de la cama con sus caderas aferradas a mis manos.
Ya casi era la hora que su hermana pequeña llegara a la casa, a si que Salí al living, recogí mis cosas y despidiéndome con un beso en la boca, me despedí de mi queridísima amiga. Caminé a mi casa sin asumir aun lo que había pasado.
Cerca de las 9 de las noche me metía internet, y recibí un correo de la flaca.
Experiencias Sobrenaturales
Los dias pasaban todos iguales para mi, todos pensaban que era feliz, que mi familia es hermosa, mis amigas daban por sentado que mi vida sexual era envidiable, debido a que Eduardo (mi esposo) desde el colegio fue un atleta sobresaliente y un galán reconocido. Mis padres me dieron educación universitaria la cual no ejercía porque todo lo tenia y ahora de las manos de mi padre pase a las de mi esposo.
Lalo, nunca estaba en casa temprano ya cuando regresaba estaba descansando y a pesar de siempre sentir su presencia al lado de mi cama nunca me despertaba; se que lo amo pero no quiero sentirlo a mi lado, mis padres saldrian fuera del pais de vacaciones y mis hijos irian con ellos, Eduardo y yo nos quedariamos solos y aprovecharia por arreglar mi matrimonio.
Este fin de semana salimos a bailar y cenar; me dijo Eduardo
Si amor, aprovechemos nuestras Sexo vacaciones – le conteste
Barbie, estos días no podré venir a almorzar, pero tratare de venir temprano en la noche; así nos divertimos
Si, entonces cariño pasare el día con mis primas, aprovechare a saludarlas ya que no he tenido tiempo últimamente.
Nos despedimos con un beso, y comenzaron nuestras vacaciones.
Hoooolaaaa Conchi – le dije abalanzándose sobre una mujer de pelo teñido ultra rubio
A los añosss querida – me dijo Consuelo, mi prima
Toda la vida hemos sido amigas, no solo somos primas. Fuimos al mismo colegio, la universidad; tenemos hijos de edades similares y nuestros esposos tienen trabajos similares. A Consuelo la veía cansada y decaída
Y Ramiro?? – la interrogué
Esta en la oficina, estos días aprovechando que los chicos están de campamento, hemos decidido también ir de fin de semana a la playa
Que bueno por ti Conchi, ya era hora
Veremos que podemos hacer por nuestro matrimonio, le propuse que nos separemos pero el no quiere
ohhh, pero como es posible, si se les ve tan bien
le descubierto vouchers de hoteles y esas cosas, y mi amiga Celeste me sugirió que vaya donde su amigo que lee cartas y hace florecimientos, y me saque de la duda si era cierto que me sacaba la vuelta
y?, que es lo que te dijo – le interrogué con cara de sorpresa
me dice que es cierto y con alguien de su entorno, yo quiero saberlo; pero no me rebajare a ponerle detective.
Ramiro sabe lo que me estas diciendo
Claro, por eso me lleva de fin de semana a la playa, que me engreirá y que aprovechara todos los momentos para demostrarme que es mentira todo, pero yo se que es verdad que me saca la vuelta,
Me dejas atónita, Ramiro ha sido tu enamorado desde los 12 años, como pudo hacerte esto
Yo no me he dejado, así que ahora estoy usando unas colonias y cremas que me ha dado Teofilo, el que lee las cartas
Y te resultan?
Claro, ha cambiado mucho desde entonces…
Me alegra por ti, aunque yo no ando tan bien con Eduardo como se dice, aunque no se si me saque la vuelta, pero no estamos bien.
Comenté a Conchi, de que hace semanas no tenemos sexo, que nos besamos poco; no estoy segura de que me sea infiel aunque estoy segura que el y yo no sentimos ese deseo sexual juvenil.
Vé en estos días al barrio La Dolorosa, allí es donde queda la casa de Teofilo; habla con el que soy tu amiga y sincerate con él, te ayudara – fue lo que me dijo mi prima
No creo mucho en esas cosas, yo creo mucho en Dios y eso esta en contra de él
Jajaja, yo también pero en la guerra y en el amor hay que valerse de todo a la mano
Si, pero de todas maneras lo pensare.
Los días siguientes no pude conciliar el sueño con lo que me dijo Conchi. No quiero perder a mi esposo, que mi familia se desintegre, conseguí averiguar como era el barrio La Dolorosa y todos decían que la mayoría de curanderos de la provincia se habían mudado por allí, que habían muy buenos y unos timadores; todo lo que rodeaba ese lugar era extraño. ME ARRIESGARE, me dije un día.
Antes de que llegue el fin de semana y mi esposo este en casa, me decidí y me fui rumbo a La Dolorosa, pedí al taxi lo lleve por donde quedan los curanderos; este me sugirió una mujer anciana, esta mujer es vidente y es muy buena. Acepté su recomendación ya que no recordaba el nombre del amigo de mi prima y no quería que ella supiese que iría a ese lugar.
Una casa de esteras, techo de laminas de zinc, una puerta de madera roída por el tiempo y la humedad de la tierra, allí no habían veredas; tampoco postes de concreto. El olor a silos, tierra húmeda, cocinas a leña, era un mundo al cual nunca había ido.
Pasa mijita!!! – me dijo una mujer anciana de pelo ralo, piel arrugada tostada por el sol, las uñas negras por la arena y la suciedad de las manos, siempre sonriente y tuerta.
Si señora, lo, lo que paas…a - le dije titubeando estaba atónita, me senti fuera de lugar y maldije haberme vestido como estaba y haberme puesto tanto perfume.
Se muy bien porque has venido, no tienes porque detallarme
De veras? – aun sorprendida
Te ayudare, si crees que puedo hacerlo y podrás conservar a tu marido
Tu esposo te ama; pero tu has hecho que se aleje de ti, es un hombre atractivo y aunque no te saca la vuelta aun esta por hacerlo y cuando pase eso lo perderás por completo, me dijo Remigia Yamunaque, conocidísima bruja del lugar. Nadie se metía con ella porque según dicen ella se acostó con el mismo demonio y él le da la clarividencia como regalo por sus servicios sexuales, cuando era joven era la chola mas guapa del pueblo, una joven callada y retraída, incapaz de adivinarle el futuro a nadie. Nunca le falta que comer, aunque todos los hijos que ha parido se han ido de ella, tampoco le faltan los maridos aunque vieja y horrible a la vista, la visitan jóvenes robustos y atractivos, solo cuando ella se aburre de ellos se alejan del sucio lugar donde vive. El demonio la visita y cuando ella se acuesta con los jóvenes ellos la ven como muchachita, de senos turgentes y esbelta figura. Nadie se mete con ella, ni pone en duda lo que ella dice, tampoco cobra mucho porque como ella misma dice, lo que necesito para vivir ya lo tengo.
Fue prostituta después que se perdió una semana por una pequeño bosque a unos kilómetros de la chacra de su padre, él la echo luego que se desnudo frente de el y su madre y les pidió que tengan sexo con ella, el diablo la poseyó desde ese momento y se alejo de su familia. Ha parido tantos hijos que no recuerda el nombre de ellos, nunca dice su edad, pero se sabe que es más anciana que el mismo lugar donde vive ahora, enviudo varias veces. Nunca se ha entristecido por nada.
La quede mirando con ojos de temor cuando me hablo de Eduardo. Te cobrare poco y desde hoy te ayudare me dijo carcajeándose.
En tu ropa interior mas corta y mas arrechante, échales esta colonia, que es una preparado mío, sobatelo en tus tetas y en tu chucha también, alrededor del vientre también, donde tu marido sepas que te pasa la lengua, en el culo también échale, hazlo siempre antes de que el llegue, tu no te bañes todo el día cuando quieras poner a prueba este secreto, no te eches tus perfumes caros, ni te laves tu zorrita, hiela una aguardiente, o lo que a tu marido le guste y tómalo, pero hazlo que te huela el cuello, que se llene del aroma de la colonia. Apaga las luces y habla lo menos que puedas. Me dijo poniéndome en la mano el frasco, lleno de hierbas y cosas raras. Te advierto que no debes dejar que él, ni nadie vea el frasco hasta que todo se haya arreglado. Solo hasta entonces podrás botarlo.
Por la tarde en casa, no dejaba de mirar el frasco y su contenido; el olor es asfixiante y dulce. Como me habia dado un par baños ese dia decidi no usar la formula, pero no pude resistir echarmelo y saber que es lo que yo sentiria al ponérmelo. En mi soledad se me paso el asunto y lo di por olvidado, pero el que se dio cuenta fue Eduardo me beso ese dia con pasion, pero no paso a mayores.
No deje de tener sueños eroticos, en los cuales Eduardo me poseia con fuerza y sus besos me los daba por todo el cuerpo, la carcajada de la bruja sonaba en mi cerebro. En la mañana, decidi solo lavarme los dientes, y no me bañe, no dejaba de pensar en el asunto y lo llevaria a cabo. No tuve tiempo para pensar en otra cosa todo el dia y calculando la hora de regreso de mi esposo me unte el perfume, una bata pequeña y transparente, un hilo que se ceñia a mi chuchita, tome un par de copas de champaña y me recoste a esperar, me quede profundamente dormida, tapada solo de una sabana finísima.
Barbie, despierta. Amor despierta; me decía mientras me besaba en la frente, he despertado cuando senti sus caricias en mis pechos, esa mirada no la habia tenido sobre mi en mucho tiempo, como cuando me entregue por primera vez a él.
Las palabras estaban de mas, Eduardo estaba poseido por el olor y mi piel que parecia brillar; un beso largo y fuerte juntos nuestras bocas y una de sus manos aferro mi cabello juntando mas mi cara con la de él, no queria que acabe. Con su otra mano presionaba mi culo, no pronunciaba palabras, no era necesario, sus deseos y los mios estaban hablando por nosotros; TE AMO me dijo, y senti que yo tambien estaba ebria con el momento, deslice mis manos por su cuerpo, hasta llegar al cierre del pantalón y liberar su verga dura humedecida con el calor del momento. Por un lapso cortisimo entreabrí los ojos y pude ver a Remigia Yamunaque encorvada mirándonos en el umbral de la habitación, cuando fije bien mi vista no estaba mas, se habia desaparecido, pero ahora retumbaba en mi cabeza sus palabras "tienes que ser una puta con tu hombre, asi nunca te va a fallar" no podia ser yo misma desde ese momento, baje mi cabeza por el torso ahora desnudo de mi esposo, y mientras lo besaba con mis manos liberaba su cuerpo del pantalón y ropa interior, ahora con su verga al aire, viendola imponente me la meti a la boca y se la lami, empezando por la cabeza, estaba siendo tosca pero queria besarla como no lo habia hecho, mi boca se abria y entraba toda y la besaba, le daba mordiscos, el olor de su entrepierna me enloquecía. Sus testículos los presionaba y por momentos los besaba, mordia su ingle, sus piernas, no dejaba de tomarme por el pelo como señal de que estaba haciendo bien las cosas. Mis uñas estabas cogiendo fuerte la piel de mi marido. Sobre la cama, quede boca arriba, ahora fue él quien se dedico a darme placer son su humeda boca, no dejaba de morderme el clítoris, sobarlo, sus dedos estaba dentro de mi, sentia que me humedecia mas con sus besos y miles de espasmos llegaron en esos momentos, en otra ocasión quizas hubiera dado por terminada la sesion de sexo con mi marido por lo agitada que estaba, pero ahora queria mas de el.
"Quiero mas" me oyo decir fuerte y fue cuando su cuerpo se junto con el mio y nuestras caderas quedaron juntas, sus manos separaron mis piernas y el con la vision de mi conchita fue introduciendo su verga hasta dentro y cada vez mas, fue delicado como siempre lo habia sido conmigo, pero yo con mis uñas en su culo presionandolo le di a entender que necesitaba que esta vez sea rudo y me haga sentir mas de él. Ahora su cadera empezo a moverse mas fuerte y circularmente, mordia mis piernas y no dejaba el mete y saca acelerado, seguro cuando sintio que estaba por venirse salio de mi y me voltio violentamente, en ese momento pude ver en sus ojos el placer y el ternura que siempre su hermosa piel trigueña y su mirada de ojos oscuros y cejas pobladas con largas pestañas llenaban todos los dias de mi vida. Otra vez se aferro de mi cabello y yo en cuatro en la cama, pude ver la firme pantorilla de mi esposo pasar sobre mi espalda y quedando su pie a la altura de mi cara sobre la cama, no dude en besarlo, lamerlos, morderlos. Estuvo largo rato penetrandome ligeramente fuerte, yo estaba en el cielo, con el olor de sus pies y su verga dura dentro mio, podia sentir sus vellos pubicos entre mi culo raspandolo haciendo que me vuelva aun mas loca de lo que estaba en ese momento. Barbie te amoooooo fue lo que dijo cuando me inundo de su esencia, llenandome de su amor y dejando caer el sudoroso pecho sobre mi delicada espalda, no salio de mi en ese momento, nos hemos quedado un rato asi, con el sobre mi y dentro mio, sentia como nuestras palpitaciones se aminoraban y pude oir después de mucho tiempo lo bonito que sonaba su corazon. Un rato mas tarde sin despegarnos de nuestro abrazo, nos acomodamos en la cama y Sexo sms
quedamos fundidos en un calido abrazo, muy dormidos.
Así llego la mañana seguida de besos por parte de los dos.
Te Amo, y no te lo había dicho hace mucho – me dijo
Yo también te amo y sabes que ha sido cosa de los dos todo esto amor.
Mas ha sido mía, pero no te descuidare mas, estarás sobre todo mi amor – me dijo Eduardo llenandome de besos.
Hicimos el amor, con más calma y menos vigoroso que la noche anterior, muchas veces mas use el perfume, hasta que se termino, y casi siempre veía cerca de la puerta de la habitación a una Remigia carcajeándose y metiéndose en mi mente diciéndome, No hay puta más grande que tú, eres una puta. No hubo marido mas atento desde esa noche, no hubieron trabajos fuera de hora, padre mas cariñoso; Ahora realmente me sentia la mujer mas afortunada del mundo, mucho mas feliz, en mi rostro se notaba la felicidad y la frescura que solo el amor y el buen sexo dan.
Mi mujer, su amante y yo, en la misma
Mi mujer, su Amante y Yo, rn la misma Cama
Ana y yo, entramos en el ascensor del hotel y tras pulsar la planta subimos, ya en ella, guío nuestros pasos hasta la puerta de la habitación, abro y tras entrar en ella, observo una silla que coloco en medio de la habitación, sin mediar palabra, hago que ella se siente, tomo su abrigo que llevo a un armario y vuelvo a su lado, del bolsillo saco un antifaz que le pongo sobre sus ojos, con ellos puestos, ella ya no puede ver nada de lo que viene a continuación, dejo una tenue luz que me permite observar bien toda la habitación en cuyo centro hay una inmensa cama de no menos de dos metros de ancho,
Ana tiene 35 años, pelo largo y negro, 1, 70 de estatura y con unos pechos, talla 100, de duros pezones.
Me siento en un amplio sillón que esta en una esquina, desde la cual tengo la mejor visión de toda la habitación, saco mi móvil del bolsillo y realizo una llamada, que es la señal para que de comienzo el juego que he preparado en complicidad con mi especial invitado que se llama Jaime, de 21 años, 1,89 de estatura y 80 kilos, ojos azules y pelo rubio, con cara de niño travieso.
Mis instrucciones a el han sido muy claras y precisas, el debe excitarla al máximo sin llegar a penetrarla, y cualquier cosa que no hayamos pactado, deberá esperar mi aprobación con un gesto mío, en pocos minutos suenan unos toque s suaves en la puerta………………..esta aquí…………………….abro la puerta y le cedo el paso, sin mediar palabra el sabe lo que tiene que hacer, se despoja del abrigo y se pone cómodo……………
Mientras Jaime se va quitando la ropa, mira a mi mujer, sentada en una silla, con los ojos tapados por el antifaz, vestida con una blusa blanca ajustada y de generoso escote, lo que hace que sus pechos queden marcados y estén a punto de saltar, por la prenda que los oculta a nuestra vista, lleva una falda negra y medias con ligueros y zapatos con tacón alto, su ropa interior, Jaime no la puede ver, pero es un tanga y un sujetador de color carne, el ya se ha quedado desnudo y se acerca a ella, Yo, sentando en el sillón, y llevando encima llevo un albornoz, y dispuesto a observar todo cuanto va a suceder en la habitación, sentado en primera fila.
Jaime, se poniéndose a espaldas de Ana, que sentada en la silla inmóvil, pero con la respiración acelerada por el nerviosismo, el posa sus manos sobre sus hombros cubiertos por la blusa que ella tiene puesta, ella al notar sus manos, se mueve algo inquieta, El baja desde sus hombros, sus manos hasta llegar a las de Ana, que acaricia con suavidad, con sumo cuidado el besa el cuello de ella, sus ojeras y cara, sus manos mientras están acariciando toda la parte de su cuerpo, rodeando sus pechos, sin tocarlos, ella acelera su respiración , Jaime, con sus manos va soltando los botones de la blusa y descubriendo el sujetador que aprisiona sus pechos, en pocos segundos, ha conseguido soltar la blusa y con delicadeza se la quita, la hace ponerse de pie y con pocos movimientos le suelta la falda de Ana, que cae a sus pies, dejando a la vista su pequeño tanga,
El, la mira con deseo y excitado, se le nota algo nervioso, pero decidido, su polla, no puede mentir, pues luce una erección muy considerable, como bien me dijo cuando contacte con el, era de buenas dimensiones, 24cm y muy gorda, y con unos huevos también grandes, El la besa en el cuello y baja por el hasta su ombligo, sus manos siguen hasta sus ligueros que le quita a la vez que las medias, con una mirada, me pide mi aprobación, Yo, asiento con un gesto, El sujetándola con firmeza los hombros la deposita sobre la cama, situándola en el centro, con las piernas colgando a los pies de la cama, se arrodilla entre sus piernas y acercando su boca, besa sus piernas, llegando a su tanga, y pudiendo notar su humedad y excitación.
Mordisqueando el tanga, puede notar que ella esta mojada, aparta la tela con sus manos y mete su lengua entre los labios vaginales de Ana, ella suelta un fuerte suspiro, El sigue con la exploración vagina, mordisquea sus labios y juega con el clítoris de mi mujer, ese contacto le produce una excitación muy grande, con su lengua, El la esta dando mucho placer que ella, exterioriza con largos suspiros, El separa, los labios de su coño y mete su lengua, tan profundo como le es posible, hasta hacer que ella tenga un orgasmo que Jaime recibe en su boca.
Jaime, animado con el resultado de la comida de coño que le ha hecho a Ana y viendo como ella se ha corrido en su boca, se levanta y situándose cerca de su boca, la besa y morrea a placer, su polla se mueve amenazante y soltando un hilillo de liquido preseminal, ella le rodea con sus brazos y no deja que el separe sus labios de los suyos, Jaime posa una mano en su pecho a la vez que la sigue besando, crecido como esta Jaime, tira del sujetador con tanta fuerza que lo rompe y deja al aire sus pechos, con la misma agresividad, hunde su boca en uno de sus pechos, mamando como si en ello le fuera la vida, cambia de pecho cada vez que quiere, los pezones de Ana, dan muestras de estar súper excitados y duros, mientras mama, con una mano, coge la tela del tanga y rasgándola, se la quita, dejando el cuerpo de mi mujer, totalmente desnudo, su coño esta limpio de vello y se le ve brillando, mojado como esta.
Ana, esta cachonda al máximo, esa fiereza, lejos de asustarla, le ha provocado un efecto de excitación y deseo, pocas veces visto por mi, Jaime la voltea y dejándola, boca abajo, Yo me acerco a ellos y le doy un frasco de aceite aromático, que El esparce sobre su espalda, recorriendo con sus manos toda su espalda, perdiéndose entre sus piernas, Jaime le trabaja a gusto su cuerpo, no dejando un centímetro de piel sin tocar, la piel de Ana, brilla bajo la tenue luz que alumbra la cama, El esta dilatando y estimulando el esfínter de mi mujer y también su coño, Jaime esta ahora de rodilla entre las piernas de mi mujer, su polla esta rozándola constantemente.
Ella siente la polla de Jaime tocando su piel y humedeciéndola, con Sexo el semen que va dejando su polla, por la piel de mi mujer, El me pide con su mirada permiso para ir a mas, Yo acercándome a su oído, le digo que debe hacer que ella lo pida, que aun puede hacer que esta mucho mas excitada, Como si un resorte fuesen mis palabras, Jaime hunde sus manos entre las piernas de mi mujer y hace que ella suelte un tremendo suspiro, tiene varios dedos follando su coño, a la vez que con la otra hace lo mismo con su culo, dilatado como lo tiene, mi mujer, pide que la folle y le parta el culo con su polla, insultadote, lo que provoca en El mas agresividad en su coño y culo, me acerco a Jaime y le digo, consigue que se corra y haz con ella después lo que quieras.
Jaime, crecido, ante el resultado de sus manejos sobre mi mujer, se apresta para conseguir de ella un orgasmo salvaje y sonoro, sus manos siguen trabajando el coño, y su clítoris, ala vez que su ano, esta abierto, perdiéndose en su interior varios de sus dedos, ella no pare de gemir del gusto que le esta dando, hasta que en un momento poniendo todo su cuerpo en tensión, ella gime y se convulsiona, mientras esta teniendo un orgasmo muy fuerte, El lejos de soltar su presión, la estimula aun mas, por lo que la corrida de mi mujer, parece no terminar nunca, Jaime satisfecho con el resultado de sus manos, la voltea nuevamente y la deja boca arriba, sus pezones están grandes y tiesos, su respiración agitada.
Jaime la mira a placer, con los ojos tapados ella, no para de pasar sus manos sobre el, su cara, su pecho, intentando sacar una idea lo mas acercada a la realidad del hombre que la esta dando tanto placer, El acaricia los pechos de mi mujer y tira de sus pezones, jugando con ellos, acercando su boca a la de ella, la besa largamente, siendo correspondido por ella, bajando por su cuello, me entretiene en sus pezones, y mama de ellos, es tan intensa su mamada, que al separarse de ellos, quedan enrojecidos, Jaime esta entre sus piernas, ella, intenta coger su polla, pero el lo evita, lo que la hace que ella quiera hacerlo con mas empeño.
El se recuesta de lado y aproxima su polla a la boca de mi mujer, ahora ella si que la puede tener en sus manos y glotona como es, se la mete en la boca casi de un golpe entera, mientras la saborea, tiene entre sus manos los huevos del chico, la polla de Jaime crece aun mas entre los labios de mi mujer, que no puede tragársela entera, Jaime juega con sus cabellos, mientras disfruta de una buena mamada, Ana lo hace muy bien, el chico juega con sus pechos y cabellos, recorriendo todo el cuerpo de ella, la mamada, se prolonga por muchos minutos, y Jaime sintiendo que no podrá resistir por mucho tiempo mas, le quita la polla de su boca.
El se coloca a su espalda tumbados en la cama y levantado una de las piernas de mi mujer, sitúa su polla en la entrada de su coño y sin mucha dificultad, su polla se pierde entre los labios del coño de mi mujer, sus huevos los puedo ver perfectamente, pegados a su culo, su polla esta toda dentro, el chico se para por un momento, como queriendo formar parte de cuerpo de ella, tiene sus manos en los pechos de mi mujer y sus caderas pegadas, una vez acomodado en su interior, Jaime empieza un movimiento lento, aumenta su ritmo, y poco a poco, su follada se transforma en salvaje, en la habitación, la respiración de ambos, se confunde con los golpes de los cuerpos y el chapoteo constante de la polla entrado en el coño de mi mujer.
Ella, gime y suspira, mientras se entrega totalmente a su amante, el chico, es todo un experto follador, ha conseguido que mi mujer tenga varios orgasmos seguidos, con la polla de Jaime. El chico, también gime de placer, y por su cara, se puede ver que esta en lo mas alto de su excitación, y no tardara mucho en correrse, ella notándole tan cerca le anima a que siga follandola mas fuerte, con palabras como ……………..rómpeme el coño cabron, si folla folla, mi coño te quiere dentro, pódeme, rompe mi coño con ese pedazo de polla que tienes, la quiero toda para mi……………lléname lléname………..
Jaime ya no aguanta mas, saca la polla del coño de mi mujer y situándose de rodillas entre sus piernas, las pone en sus hombros, dejando a la vista su coño y pudiendo clavársela hasta los huevos, y así lo hace, de un solo golpe se la mete a fondo, Ana, suelta un grito de placer, al sentirla otra vez en sus entrañas, el ritmo de Jaime, es frenético, salvaje, parece que la va romper, sus huevos golpean su culo a cada embestida, el tiene sus manos en los pechos de ella, que le anima con palabras cada vez mas fuertes, el chico tira de los pezones, con fuerza, ella le sujeta las manos sobre ellos, le sigue animando a que la llene, quiero sentir tu corrida en lo mas hondo de mi coño………..quiero tu leche de machoooooooooooooo
Jaime, ya no puede aguantarse mas, y quedándose rígido, comienza a correrse en su coño, suspira de placer, mientras su respiración, retoma un ritmo mas tranquilo, sin haber soltado los pechos de mi mujer, Ella, sintiendo el semen dentro de su coño, le amina y da las gracias, por llenarla de leche caliente.
Cuando el se separa de ella, saliendo de su coño, su polla, esta mojada y goteando semen, sigue erecta, El se tumba a su lado, ella busca su boca, besando a su amante, sus manos buscan esa polla que le ha dado tan rico placer, se acerca la polla a su boca y la limpia con sumo cariño con su lengua, va recogiendo el resto de semen que aun tiene, una vez limpia, la mama con suma delicadeza, Sexo sms consiguiendo que la polla no pierda su dureza, entonces Ana, se sube sobre el y con movimientos lentos, va bajando sobre la polla del chico, que vuelve a perderse en el coño de mi mujer, ella es ahora quien folla.
Jaime se deja hacer……………….. Le gusta, lo esta disfrutando, yo no pierdo detalle de nada, ella esta gozando y controlando la follada que ella misma se esta dando, pronto le dice, me corro me corroooooooooooooooooooo……………..y le viene otro de los múltiples orgasmos que ha tenido esa noche con esa polla y ese amante…………….ella se sienta sobre el y hace que la polla del chico la llene todo su coño.
Una vez que ella se ha corrido, el chico, parece volver en si, y cogiendola con firmeza, la pone a cuatro patas y poniéndose detrás de mi mujer, con los restos del semen que la escurren por las piernas y lo que saca del coño de ella, con su mano, moja su culo y lo prepara para fallárselo, su polla esta mojada y brillando, con una mano dirige la cabeza de su polla a la entrada de su culo y despacio, va entrando la polla, hasta llegar al fondo, sus cojones, están pegados a ella y sin mas, comienza a follar su culo, El esta deseando llenar su culo, igual que ha hecho con su coño, y no tarda mucho en llenar su culo de caliente semen, que gotea sobre la cada, cada vez que el sale y entra de su culo.
Una vez que ya se ha corrido y abandona el culo de mi mujer, el chico se va al baño…………..yo aprovecho para acercarme a ella y le doy varios besos y caricias, ella se queda tumbada en la cama.
Jaime, después de ducharse y vestirse, se despide de mí con un apretón de manos, y sin soltar una palabra.
Así es como yo he conseguido cumplir con una de las fantasías que Ana quería cumplir, estar en manos de un Amante Desconocido y no saber de el nada, alguien que te puedas cruzar con el por la calle y no saber quien es, ser un cuerpo, para dar placer y gozar, sexualmente, y sentir ese morbo que lo desconocido, nos puede dar, y disfrutar abiertamente, sin falsos pudores.
Alta cocina
ALTA COCINA
Sonó el teléfono mientras estaba desayunando. Era mi cuñada que me dijo que estaba de viaje y que se iba a pasar por mi ciudad. La invité que se quedara a comer a lo que ella aceptó gustosamente. Cuando colgué el teléfono me recorrió un escalofrío por todo el cuerpo. Traté de pensar qué podía preparar para comer, pero la idea de comer con Laura en casa, solos los dos, me bloqueaba porque mi cuñada me pone mucho. No es que ella sea ningún bellezón, pero a mí me excita mucho. Por fin me puse manos a la obra. Preparé una crema de calabacín y saqué del congelador unos filetes de ternera para hacer cuando llegara ella.
Ya tenía la crema hecha y mi excitación seguía creciendo, así que sin más, me bajé los pantalones en la cocina y me puse a hacerme una paja pensando en Laura. Mientras me la meneaba me vino una idea a la cabeza: echar el semen en la cremita para dárselo luego a ella. No, no podía hacer eso. Notaría algo raro y si lo descubre me moriría de vergüenza. Pero era tal el punto de excitación que tenía, que mientras pensaba todo esto me vino el orgasmo y descargué toda mi leche en la crema que más tarde daría a mi cuñada para comer. Lo moví corriendo y el color blanco del semen se iba mezclando con el amarillo de la crema e iba desapareciendo despacio hasta que al final desapareció todo. Lo intenté probar para ver si se notaba, pero al acercármelo a la boca, me dio una arcada que no fui capaz de probarlo. Recemos porque no se dé cuenta, pensé.
Al mediodía se presentó Laura en casa y después de hablar un buen rato preparé la mesa para comer. Nos sentamos y le pregunté:
¿Te gusta la crema de calabacín?
Sí, es muy sana y nutritiva- respondió.
Pues eso es lo que he preparado aunque no sé si te gustará, ya sabes que la cocina no es mi fuerte.
Seguro que sí, ya verás.
Le serví su plato y puse el mío también. Abrimos una botella de vino y sin más empezamos a comer.
¿Qué tal?- le dije.
Está muy buena, aunque …
¿Qué pasa?- exclamé alarmado.
No lo sé, es un sabor como muy familiar pero no tengo ni idea de qué es.
Yo me estaba empezando a poner nervioso pero me excitaba mucho verla saborear
Sexo smsde esa manera la crema. Claro, yo pensaba que lo que estaba saboreando era mi semen. Por fin estaba probando mi leche después de soñarlo un montón de veces, aunque no así exactamente. Tenía una erección de caballo y me tenía que levantar a por los filetes. ¿Cómo lo haría? Esperé dos o tres minutos pero nada, aquello no bajaba así que me armé de valor y me levanté intentando disimular, aunque creo que Laura se percató de todo. Llevé los filetes a la mesa y la dije que me disculpara un momento. Ella me dijo que no me preocupara.
Llegué al baño y me bajé los pantalones para meneármela y así poder estar relajado en lo que quedaba de comida. Necesitaba hacerlo rápido para no hacerla esperar, pero en ese momento se abrió la puerta. Claro, con las prisas se me olvidó cerrar.
¿Te ocurre algo?- dijo ella sonriendo pícaramente.
Y allí estaba yo, con mi polla en la mano, tiesa como un palo.
- Lo siento – me intenté subir los pantalones como pude pero ella me tocó en el hombro y me dijo:
- No te preocupes, puedes terminar lo que estabas haciendo. ¿Te importa que me quede?
- Me da mucha vergüenza – contesté.
- Es que me hace mucha ilusión, te he imaginado así un montón de veces – dijo.
O sea, que ella también fantasea conmigo, pensé. Bueno, pues eso me tranquilizó y me puse a cascarme la paja delante de ella. Ella se agachó para no perder detalle. Y yo allí dale que dale, con la cara de Laura a un palmo de mi polla que estaba a punto de reventar.
- ¡Un momento! – me dijo.
Y desapareció. Yo me quedé helado, inmóvil. Sin saber qué hacer. Pero antes de que me diera tiempo a reaccionar allí estaba ella delante de mi con su segundo plato en la mano. Sí, el de los filetes. Entonces me dijo:
- ¿No querrás que desperdiciemos esa salsa tuya? Es que los filetes se han quedado algo secos.
Y sin más, me cogió la polla en su mano y empezó a menearla afanosamente. Me miró a los ojos y me dijo:
- Venga Paco, quiero esa salsita para mis filetes.
Yo no me lo creía, no cabía en mí. Era una situación que ni en lo más recóndito de mis fantasías me hubiera imaginado.
Estaba a punto de estallar y ella me lo notó. Con la otra mano colocó el plato de los filetes debajo y allí me ordeñó hasta dejarme seco. Me rebozó la polla contra los filetes para así extender bien el semen por toda la carne.
Muy bien, cuñado.
Nos fuimos a la mesa y ella se comió los Sexo gratis filetes con mi salsa saboreándolos despacio mientras me miraba a los ojos y me contaba las veces que había fantaseado conmigo.
Terminamos la comida y me dijo que se tenía que ir.
- He disfrutado muchísimo la comida. – me dijo – Vendré más días para que me sorprendas con otros platos, pero siempre aderezados con ese ingrediente que está más rico que cualquier condimento de alta cocina.